|
|
La construcción de lo Visual en un proceso de integración regional.
Diagnóstico de la industria audiovisual en el Mercosur
IIº Reunión de Antropología del Mercosur "Fronteras culturales
y ciudadanía" 11-14 noviembre 1997
Piriápolis-Uruguay
GT1: Nuevos mapas de la identidad y políticas de la cultura en la
integración regional
Oscar Cardoso
Elena Firpi
Claudio Lobeto
Roberto Trejo |
A modo de Introducción
Esta ponencia forma parte de la investigación "Diagnóstico
de la Industria Audiovisual en los países del Mercosur", coordinada
desde la Universidad Internacional de Andalucía (UNIARA), Sede Iberoamericana
de La Rábida, España.
El objetivo principal consiste en diagnosticar y analizar la realidad
actual del espacio audiovisual en los países signatarios del Acuerdo
del Mercado Común del Cono Sur conocido como Mercosur, en la perspectiva
de generar una base de datos objetivos que sirvan de base para futuras
investigaciones sobre el espacio audiovisual iberoamericano.
Se exponen en este trabajo, las consideraciones iniciales, los
principales objetivos y los lineamientos generales de la investigación
en curso.
Esta investigación se presenta como la primera etapa de una indagación
más amplia sobre el espacio audiovisual iberoamericano que junto
con la identificación y clasificación cuantitativa de los componentes
y agentes que actúan en dicho campo, permita avanzar en análisis
cualitativos, con el fin de contribuir al diseño de eficaces programas
de formación y capacitación de los recursos humanos del sector audiovisual,
como así también implementar políticas adecuadas que resguarden
signos identitarios a nivel regional.
En base a esto, se está recopilando información y antecedentes
sobre:
- la Producción Audiovisual, comprendiendo a los bienes y servicios
producidos por cada país, tanto por los agentes productores públicos,
privados y del Tercer Sector.
- la Exhibición Audiovisual, que abarca a las salas de cine, empresas
de televisión abiertas, por cable y satelital, y otros circuitos
de exhibición audiovisuales.
- la Distribución y Comercialización, comprendiendo en este ámbito
a los agentes públicos y privados que participan del mercado y la
difusión audiovisual en cada país.
Si se toman en cuenta los esfuerzos integracionistas que se están
realizando en el área cultural, resulta adecuado comenzar con un
estudio-diagnóstico acerca de la realidad del audiovisual en Argentina,
Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay.
Identidades Regionales y Producción Audiovisual
Al considerar el espacio audiovisual como un "lugar"
mas de construcción de lógicas simbólicas, estéticas y discursivas,
aparece la necesidad de ser productor de las propias imágenes, quebrando
la polaridad unidireccional en la industria cultural de lo visual,
neutralizando tendencias globalizantes de las transnacionales de
la comunicación y la información y fortaleciendo asi los procesos
de integración cultural en la región.
En las culturas latinoamericanas, la multiculturalidad y multietnicidad
constituyen rasgos que atraviesan la producción audiovisual del
continente. Nueva construcción de identidades, procesos de creación
global-locales y entrecruzamiento de productos visuales materiales
y simbólicos son fenómenos, o problemáticas, que imprimen "marcas"
en los agentes que actúan en el campo audiovisual y que pueden sintetizarse
en:el Estado, a través de políticas específicas en el campo audiovisual.
- el sector privado, expresado fundamentalmente en las industrias
de la comunicación y la información.
- el Tercer Sector, abarcativo de las organizaciones e instituciones
representativas de la sociedad civil, como ONGs, movimientos y grupos
sociales, funadciones, asociaciones, etc.
Si bien las referencias a la globalización se ubicaron en principio
viculadas a la economía y a la posibilidad de establecer flujos
financieros que facilitaran el mercado mundial, es imposible ya
negar la existencia de símbolos, gustos y percepciones culturales
y estéticas que se instalan a nivel mundial traspasando fronteras,
Estados y sociedades.
Al respecto, son numerosos los trabajos en torno al impacto que
la globalización tiene sobre las identidades. Identidades que poseen
características globalizadas pero con especificidades locales y
regionales.
Varios son los autores que en el contexto actual, plantean que
este proceso afecta en forma sustancial a las identidades -en especial
a las nacionales- entendidas como un conjunto de construcciones
simbólicas, imaginarios sociales, tradiciones acumuladas, etc.,
que cohesionan a grupos, naciones o regiones.
"La globalización tiende a minar la identificación entre cultura
y nación, socava la cohesión de muchas comunidades vernáculas e
impacta a las culturas endógenas... En un contexto de globalización
de la economía, la comunicación y la cultura, y de transición hacia
sociedades de información y de conocimiento, el desarrollo sostenido
de la industria cultural se perfila como eje privilegiado de articualción.
La globalización informativa y comunicativa expone al planeta a
una experiencia continua de mestizajes y sincretismos culturales
y ademas altera el ritmo y la orientación del intercambio comercial
y financiero".(CEPAL,1994:2)
Este proceso es -en parte- producto de una intensificación de flujos
de todo tipo (Appadurai, 1994) que expone al conjunto de la sociedad
mundial a un bombardeo continuo de imágenes que se traducen en estos
"mestizajes y sincretismos,cuturales" desdibujando desde
las tradiciones hasta el concepto mismo de patrimonio cultural.
Renato Ortiz (1992), siguiendo esta línea de análisis, señala que
la ruptura de estas identidades, también puede resultar funcional
a la formación de la tan ansiada construcción de una identidad latinoamericana.
Aun mas, el crecimiento de las industrias culturales y en primer
lugar la importancia adquirida por las vinculadas a lo audiovisual,
requiere de una regionalización que supere sociedades cerradas o
núcleos nacionales autónomos, acercándose asi a la idea de regionalización
y acentuando la tensión entre lo local y lo global.
De cualquier manera, resulta importante destacar que si bien esta
globalización permitiría la apertura y el intercambio de estos flujos
que mencionamos, debería darse en instancias equivalentes o de mínima
igualdad, tanto en la etapa de producción, como de circulación y
consumo.
Por el contrario, la asimetría entre el Norte y el Sur continúa,
la brecha tecnológica se ha acentuado y los indicadores socioeconómicos
manifiestan una clara descomposición de las estructuras sociales,
siendo un caso claro la región latinoamericana. (Anuario Latinoamericano,1997:14)
Situación asimétrica que se reproduce en lo referido a la industria
audiovisual.
A este respecto, lo que si queda claro, que mientras América Latina
es un mercado receptor de los productos audiovisuales de los Estados
Unidos y en menor medida de los países que integran la Unión Europea,
por el contrario, en la producción audiovisual del continente existen
serias dificultades para garantizar una producción y distribución
óptimas.
El 74% de lo recaudado en la región en cine y video, es concentrado
por las distribuidoras concesionarias de los grandes estudios de
Hollywood. Mientras una película de origen norteamericano en t´rminos
generales consigue mas de un millón de espectadores en la región,
una de origen europea 450.000 y una latinoamericana apenas supera
los 250.000. En lo referente a las importaciones, el 86% de las
destinadas a la explotación en cualquiera de los segmentos de la
industria audiovisual son originarias de los Estados Unidos, mientras
que enla compra de señales por países de origen existe una clara
hegemonía norteamericana. Discovery, Fox, HBO, CNN, MTV son apenas
algunas de las mas conocidas.
En 1990, el origen de los programas importados por la televisión
en América Latina, era encabezado por los Estados Unidos con el
77%, mientras que la producción regional apenas alcanzaba el 12%..
En cuanto a la importación y exportación de bienes culturales (de
los cuales una alta proporción corresponde a productos audiovisuales),
América Latina importaba cinco veces más que lo que exportaba, según
datos de 1980, incrementada seguramente en los últimos años por
el desarrollo de las industrias audiovisuales. (Getino, 1995:29-30)
Otro ejemplo de este desequilibrio, son los datos referentes al
video. En 1988, la distribución de videos por país de origen era
encabezado también por los Estados Unidos, con una cantidad de 1505
títulos, es decir un porcentaje del 68,72% sobre el total de la
producción mundial de videos. En ese mismo año, Argentina, Brasil
y México sumaban apenas 124 títulos, es decir el 4,84%, apenas por
encima de Gran Bretaña con el 4,78% y quinta en el ranking.(Getino,
1995:240)
Para Elsa Flores Ballesteros, la situación es aun mas grave al
señalar que "en la era de la globalización, el Sur -sede básica
del Tercer Mundo- sigue padeciendo hegemonías, carente de una reflexión
teórica propia lo suficientemente desarrollada como para fundamentar
su autolegitimación artística, acepta y aun solicita la legitimación
delos centros. Persiste de esta manera la mirada del Sur hacia el
Norte... se repite entonces la misión del colonizador, pero en este
caso se trata de un colonialismo cultural". (Bayardo, Lacarrieu,
1997:144)
Esta afirmación presupone que no solo en materia de volúmenes de
producción y consumo audiovisual se manifiesta cierta dependencia.
Esta se extiende e ingresa en el marco de las formaciones estéticas
y simbólicas, poniendo de manifiesto que América Latina no ha podido
erigirse como "un polo dinámico de producción audiovisual",
con características regionales propias.
Construcción de un espacio audiovisual en un proceso de integración
regional
Como se señaló al comienzo, el propósito central del proyecto de
investigación en marcha es el de diagnosticar las realidades audiovisuales
en los países del Mercosur en un contexto regional de globalización
económica e internacionalización de la producción audiovisual.
La aparición de los medios masivos de comunicación (prensa de masas,
radio, televisión) modificó los parámetros culturales y estéticos,
influyendo decididamente en la formación de una nueva cultura urbana
e incidiendo de manera decisiva en los procesos identitarios nacionales.
La formación de la llamada "cultura de masas" en la segunda
mitad de este siglo, responde justamente al rol que la prensa, la
televisión, la radio y el cine jugaron en la constitución de sociedades
modernas, al conjugar formas de racionalidad diferentes y en muchos
aspectos hasta opuestos.
En los últimos años se ha verificado una creciente importancia
económica, cultural y educativa de los medios audiovisuales, al
punto que variados autores afirman hoy que es imposible sostener
estratégicamente una identidad cultural sin la producción de imágenes
en movimiento.
Tal afirmación adquiere mayor relevancia cuando constatamos que
en la actualidad, el lenguaje audiovisual es la experiencia cultural
fundamental en vastos sectores de la población mundial con todo
lo que ello está significando.
En efecto, su carácter concreto, emocional, asociativo, sintético
y holístico -que afecta mas a la fantasía que a la racionalidad-,
está alterando a escala planetaria las pautas culturales de la sociedad
globalizada, constituyéndose de manera importante en la base de
las identidades sociales, políticas y culturales del siglo XXI.
La televisión, el cine y el video actúan como mediatizadores de
los acontecimientos e instauran formas perceptivas que atraviesan
fronteras y se instalan en muchos casos como acontecimientos "naturales"
y verosímiles.
Señala Jesús Martín Barbero: "La megaoferta comunicacional
de símbolos deriva en una desjerarquización de las informaciones
que circulan en la sociedad y en la pérdida de interpretaciones
socialmente compartidas sobre la realidad... la televisión resemantiza
las nuevas funciones urbanas, proponiendo un cosmopolitismo virtual
centrado en valores que remiten al consumo como fuente de identidad...".
(Bayardo, Lacarrieu, 1997:222)
La utilización de los medios audiovisuales conlleva una recomposición
de la forma de organizar la vida en las sociedades, la multiplicidad,
fragmentación, simultaneidad y visualidad efímera son componentes
que modifican sustancialmente pautas culturales. Identidades múltiples
y cambiantes de los diferentes grupos sociales son creadas, retroalimentadas
y modificadas a partir del consumo audiovisual.
Los diseños, las modas, los programas de televisión que se copian
hasta el hartazgo en las diferentes latitudes, el estilo publicitario,
etc. forman parte de esta continua interrelación entre las prácticas
y acciones sociales y los medios de comunicación audiovisual.
Es el caso de la MTV, programadora dedicada enteramente a un tipo
de música (rock, pop, rap, etc.) para jóvenes. Basada en una propuesta
estética del "videoclip" musical, el tratamiento de las
imágenes y la temática se adecúan perfectamente a un público joven
latinoamericano . Con sede en Miami, la MTV modela conductas y estilos
juveniles, pero está pendiente de bandas de rock e ídolos musicales
que puedan surgir y se expandan en la cultura juvenil. Para García
Canclini, es tal la importancia de esta programadora, que puede
permitir hacer referencia a una identidad basada -ya no en componentes
nacionales o locales- sino en ese público "consumidor de imágenes
de la MTV". (García Canclini, 1995)
Por otra parte, el concepto de "riqueza comunicacional",
desplaza al de cultura moderna. Lo novedoso desplaza a lo convencional.
La mayor cantidad de productos y equipamientos audiovisuales repercute
en una mayor capacidad para generar, innovar, "conocer"
y aplicar saberes.
En este sentido, el informe de la CEPAL destaca que "la importancia
estratégica de la industria cultural en el desarrollo endógeno se
deriva de tres factores. Ante todo, el aporte de dicha industria
al dinamismo general de una economía moderna; en segundo término,
del carácter esencial, en una economía competitiva dentro de los
mercados globalizados, del acceso eficiente a conocimientos e información;
y en tercer lugar, de la contribución cada vez mayor que puede hacer
la industria cultural a la estimulación o desestimulación de las
culturas nacionales". (CEPAL,1994:28)
No es casual la importancia que la Unión Europea le está asignando
a la problemática audiovisual. El programa MEDIA, basado en el estímulo
a la industria audiovisual, pasó de un asignación de 23,5 millones
de equs para el período 87-90 a 200 millones para 1995-2000 (Canclini
(comp.),1996:65)
De aquí surge, la convicción de varios Estados que un país sin
imágenes propias pareciera no existir en el espacio cultural contemporáneo,
y por lo mismo, ha derivado en la necesidad de establecer pautas
mínimas para la producción, difusión y recepción de bienes audiovisuales
en el espacio cultural mundial de fines de este siglo.
Por otra parte y mas allá de su evidente impacto en los campos
de la creación artística, de la producción cultural y de las formas
de conocimiento y acción social, todo análisis debe reconocer que
el audiovisual se ha convertido en un importante polo industrial
a nivel mundial, produciendo bienes y servicios de alto valor agregado,
generando puestos de trabajo de alta calificación y desarrollando
negocios en mercados altamente competitivos y globalizados.
En 1996, los ingresos de la industria audiovisual (incluye publicidad
televisiva abierta y por pago, televisión por pago, video y cine)
en Argentina fueron de 2.729 millones de dólares, en Brasil de 4.811
millones y en Chile de 609 millones de dólares.
"...en el desarrollo de su industria cultural, Brasil es un
país pujante e integrado al mundo. La red O Globo del Brasil es
la cuarta red televisiva transnacional del planeta. En 1990, el
país contaba con 213 aparatos de televisión por cada mil habitantes,
lo que indica que en la mayoría de los hogares del país hay un receptor.
Los datos de 1985 señalan que el total de los hogares con programación
televisiva al año ascendían 510.954...." (CEPAL, 1994:19)
De lo anterior, podría deducirse que el fortalecimiento de un espacio
audiovisual latinoamericano, está íntimamente ligado a la producción
y al consumo audiovisual a nivel mundial en progresivo crecimiento.
Considerando las estadísticas internacionales de desarrollo económico,
puede afirmarse que el conjunto de países que constituyen el espacio
del Mercosur presenta en la actualidad un aumento importante en
el consumo de bienes materiales y simbólicos audiovisuales, resultado
de un uso diferente del tiempo libre, la privatización de la vida
cotidiana y los indicadores relativos al aumento en la demanda de
productos relacionados con el equipamiento audiovisual.
En este sentido, el informe del Instituto Euroamericano de Cultura,
Ciencia y Comunicación "Antonio Machado", se destaca el
incremento por ejemplo de los abonados a la televisión por pago
(cable). Mientras en 1993, en la región el número de abonados era
de casi 5 millones, en 1996 la cifra casi se ha duplicado, mas de
9,5 millones, estimándo se que para el año 2.000 supere los 19 millones
de abonados. (IEURAL, 1997:7)
Esto demuestra como en los últimos años, se ha verificado un explosivo
incremento de la oferta y el consumo audiovisual en los países latinoamericanos,
y en particular en el Mercosur, muchos de los cuales han logrado
generar ventajas comparativas y competitivas en el mercado. Así
se han triplicado los hogares con televisión y el consumo de horas
de televisión per cápita, se han multiplicado los canales de televisión
abierta, por cable, microondas y satelital, crecen los socios de
los videoclubes, las videocaseteras por hogar y aumentan progresivamente
los espectadores de las salas de cine.
Ahora bien, este aumento en los indicadores del consumo audiovisual
podría llevar al planteo bastante extendido que las "nuevas
identidades" se estarían configurando mas por la capacidad
y elección en el consumo, que por el rol que debe ocupar la producción,
difusión y distribución.
Si bien es cierto, que el parámetro del consumo audiovisual debe
ser tenido en cuenta a la hora de analizar como se conforman estas
identidades, el riesgo está -y ya algo se esbozó anteriormente-,
en convertirse en meros receptores pasivos de productos simbólicos,
con una baja capacidad de reformulación de intereses propios y ligados
por ejemplo a instancias de integración regional.
La alternativa de convertirse en productores y distribuidores de
productos audiovisuales constituye un elemento definitorio para
ingresar en un modelo globalizado, atenuando asi, los efectos de
las desigualdades mencionadas, no solo en el plano económico, sino
también en la búsqueda de patrones estéticos y simbólicos propios
de cada país y de la región latinoamericana.
Varios países latinoamericanos van camino en esta dirección. Se
producen y comercializan en la región diversos productos y servicios
audiovisuales, en distintos formatos y soportes, aumenta la base
de empresas productoras de cine y televisión, se han generado importantes
plataformas tecnológicas de producción y postproducción, asi como
recursos humanos y artísticos calificados, lográndose importantes
e interesantes volúmenes de producción audiovisuales de calidad
para mercados internacionales y cadenas nacionales y transnacionales
construyen anualmente nuevas salas de cine.
Varios indicadores son relevantes de esta explosión en la industria
del cine por citar un ejemplo. En Argentina, en 1994 se produjeron
23 películas, en 1995, 37, y en 1996, 50. Brasil pasó de una reducidísima
cantidad en 1994, apenas 6 títulos, a 18 en 1995 y 40 en 1997. (EURAL,
1997:25). En ambos casos, es preciso destacar la estabilidad económica
y fundamentalmente la sanción de leyes que favorecieron la industria
cinematográfica.
Otro aspecto a resaltar son los cambios tecnológicos que se están
operando en el campo audiovisual, y que pueden resultar -si se plantean
estrategias adecuadas- en una mayor participación de productoras
locales, nacionales y regionales.
La digitalización en la producción audiovisual, permiitirá superar
parámetros de calidad, que hoy constituyen un obstáculo importante
en la participación de la pequeña y mediana industria audiovisual.
"La introducción de la digitalización en el video, pondrá
a disposición de pequeñas productoras, canales locales de TV y otras
instituciones, calidades técnicas que hoy en día están por encima
de las que se piden en el nivel analógico mas exigente..."
(Bethencourt Machado, 1997:28
Si a este aspecto mencionado, se le agrega la tendencia, ya manifiesta
de una sobreabundancia de canales de televisión y circuitos audiovisuales,
las posibilidades para una importante intervención de la industria
nacional y regional en este campo se potencia.
En el mismo sentido, cada vez más, las grandes corporaciones de
la comunicación audiovisual tienden a descentralizar la etapa de
producción, y centrarse mas en la distribución y comercialización.
Esta "terciarización" permitirá que a la par de los conglomerados
transnacionales, coexistan y crezcan productoras de publicidad,
de documentales, culturales, educativas, etc. reforzando asi, el
pasaje de un público de masas a públicos segmentados.
Dificultades y condicionamientos para una integración del espacio
audiovisual latinoamericano
No obstante lo anterior, pese a las fortalezas del sector audiovisual
en la región, también se evidencian un conjunto de debilidades,
empresariales, financieras, comerciales, técnicas y profesionales,
que se estaría traduciendo en una pérdida de competitividad internacional
a la emergente industria audiovisual latinoamericana.
Por otra parte, se constatan un conjunto de imperfecciones en el
funcionamiento del mercado audiovisual, como la existencia en casi
todos los países de situaciones monopólicas en la distribución y
exhibición de cine y televisión, generando la mayoría de las veces
situaciones de desigualdad de oportunidades de exhibición y distribución
de las producciones de la región frente a la avasallante andanada
"hollywoodense".
A pesar de lo anteriormente expuesto, las acciones para superar
las mencionadas insuficiencias se encuentran con una baja información
y antecedentes objetivos acerca de la realidad de la creación, la
industria y el mercado audiovisual de la región, justificando así
la presente investigación, que se traduce en la ausencia de una
información objetiva fidedigna y sistematizada que permita efectuar
análisis científicos del campo audiovisual en su integridad.
Una de las características mas importantes del escenario latinoamericano,
es la apertura de sus economías y la suscripción de diversos acuerdos
y tratados de integración económica regionales y subregionales (Mercosur,
Aladi, Nafta, Caricom, Apec) y diversos acuerdos de complementación
económica bilaterales.
Además, dicha diversidad de instrumentos de cooperación han comenzado
a incorporar normas y disposiciones sobre industrias culturales
en general y sobre la industria audiovisual en particular.
Sin embargo, las negociaciones bilaterales y multilaterales sobre
el sector audiovisual no han estado exentas de conflictos. Si bien
dichas negociaciones económicas internacionales podrían presentar
una buena oportunidad para avanzar en la integración y en la complementariedad
de las industrias y políticas para un espacio audiovisual latinoamericano,
la diversidad de normas nacionales, los enfoques particulares de
las políticas culturales y las propias estrategias nacionales de
apertura comercial, se han estado traduciendo en obstáculos para
acometer el desafío de la internacionalización de la produccción
audiovisual de la región y la consolidación de un espacio y mercado
audiovisual en América Latina.
Ejemplo de esto, es el debate en el seno del Mercosur sobre la
industria audiovisual, donde exsiten discrepancias en catalogarla
como sector productora de bienes de capital o servicios. Lo anterior
trae aparejado la cuestión de las franquicias aduaneras, incentivos
tributarios, subvenciones estatales, leyes nacionales de promoción
o exención de impuestos, etc.
Se señaló anteriormente que uno de los rasgos centrales de la industria
y la creación audiovisual es su internacionalización económica y
cultural. Se deriva de esto, que las políticas públicas de fomento
y los marcos regulatorios de este sector. junto a una potencialización
de las dimensiones empresariales y artísticas denieran lograr un
mejoramiento sostenido de la calidad, volumen y competitividad internacional
de los bienes y servicios producidos por las indutrias nacionales
de la región del Cono Sur.
En este contexto, avanzar en una mayor integración cultural, requiere
de una información sobre la base material que dicho espacio audiovisual
puede transmitir, con el fin de establecer pautas comunes que permitan
superar las dificultades y obstáculos mencionados.
BIBLIOGRAFIA
Barbero J. De los medios a las mediaciones. Comunicación, cultura
y hegemonía, Barcelona, G. Gili, 1987.
Bayardo R., Lacarrieu M. (comps.), Globalización e identidad cultural.
Buenos Aires, Ciccus, l997.
Bethencourt Machado, T. "La televisión que viene". En
Temas para el debate. Núm. 28. Madrid. 1997.
CEPAL. División de Desarrollo Social. La industria cultural en
la dinámica del desarrollo y la modernidad: nuevas lecturas para
América Latina y el Caribe. Santiago de Chile. CEPAL. junio-1994.
Featherstone, M. (org.). Cultura global. Petropolis. Brasil. Voces.
García Canclini N., Culturas híbridas. Estrategias para entrar
y salir de la modernidad, Buenos Aires, Sudamericana, 1992.
, Consumidores y ciudadanos. Conflictos multiculturales de la globalización,
Mexico, Grijalbo,1995.
(coord), Culturas en Globalización. América Latina-Europa-Estados
Unidos: libre comercio e integración, Caracas,Nueva Sociedad, 1996.
ID. Anuario Latinoamericano 1997. Instituto Internacional del Desarrollo
(ID). Madrid. 1997.
Getino,O. Las industrias culturales en la Argentina. Dimensión
económica y políticas públicas. Buenos Aires. Colihue. 1995.
Introducción al espacio audiovisual iberoamericano. En Cuadernos
sobre cine. Instituto Nacional de Cinematografía (INC). Buenos Aires.
1990.
. Cine latinoamericano. Economía y nuevas tecnologías. México.
Trillas. 1990.
INECAM. Resumen de la industria audiovisual iberoamericana. Informe
preliminar. Madrid. 1997.
Lobeto, C. La globalización cultural y su impacto sobre América
Latina. En Actualidad Latinoamericana. Núm. 35 y 36, junio-julio
1997. Madrid.
Simpson, M. (comps.) Comunicación alternativa y cambio social.
Tomo I. América Latina. Ed.. UNAM. México. 1981.
Subercaseaux, B. "Las industrias culturales: desafíos para
una política cultural". En Políticas culturales en Chile. Mineduc.
Santiago de Chile. 1992.
V.V.A.A. Los medios de comunicación y sus públicos. Los desafíos
de la globalización. Universidad Católica de Chile-Fundación para
la innovación-CEPAL. 1995.
V.V. A.A. Imágenes desconocidas. La modernidad en la encrucijada
postmoderna. Santiago de Chile. CLACSO. 1988.
|