* Murgo, Andrea Adriana.
INTRODUCCIÓN:
Lo análisis químicos de huesos proveen información
sin precedentes para la reconstrucción paleodietaria , permitiendo
relacionar temas como dieta y cambio cultural o tecnológico, o
dietas con diversas patologías, estatus , edad y género y a partir
de esto discutir modelos de adaptación , asentamiento y subsistencia
( Ambrose 1993:59).
En los últimos diez años , se lograron avances importantes
en el estudio del esqueleto en relación a los análisis dietarios
y al comportamiento de los grupos que habitaron la Región Pampeana
a partir de la aplicación de los análisis de isótopos estables
de carbono y nitrógeno.
(i.e Barrientos 1997; Barrientos y Politis 1999, Murgo y Aldazabal
2001).
Continuando esta línea de investigación, en este trabajo se
presentan los resultados de los primeros análisis de Elementos
Traza realizados sobre tres muestras humanas, correspondientes
al Holoceno Tardío, procedentes del sector centro oriental de
la Pampa Deprimida, Provincia de Buenos Aires.
En esta primera experimentación el objetivo es analizar la
conducta de cada elemento químico, evaluar qué tipo de información
nos puede brindar ( dietaria o diagenética ) y contribuir a la
conformación de una base comparativa para la aplicación en futuros
trabajos arqueológicos.
ASPECTOS TEÓRICOS SOBRE EL MÉTODO DE ELEMENTOS TRAZA:
Los análisis de Elementos Traza para la reconstrucción
paleodietaria dependen de la incorporación dentro del hueso de
distintos componentes de la dieta y de la retención post mortem
de éstos en la parte mineral del hueso constituida por los cristales
de hidroxiapatita. ( Wing y Brown 1979). La utilización de los
elementos traza para la reconstrucción de dieta son complejos
por una serie de factores : la presencia en el hueso de estos
elementos es producto de interacciones in vivo de factores
que pueden afectar su distribución y además existen potenciales
cambios
post mortem que pueden modificar y perturbar las concentraciones
de los elementos químicos. De todos modos la revisión de la bibliografía
especializada de las últimas tres décadas; demuestra que se han
puesto a prueba un gran número de elementos como cinc, cobre,
hierro , magnesio, estroncio, etc . De estos trabajos se desprenden
los siguientes lineamientos generales:
- Elementos
como cinc y cobre se presentan en mayores concentraciones en poblaciones
con un mayor consumo de carne , mientras que el magnesio, vanadio
,manganeso, bario y fundamentalmente el estroncio aumentarán en
poblaciones con un mayor consumo de vegetales.(Wing y Brown 1979;
Huss Ashmore, et .al 1982; Francalacci 1989).
- Otras
investigaciones sugieren que el aluminio, el uranio y el plomo
serían indicadores de diagénesis, si se toma en cuenta que no
son parte constituyente del “hueso viviente".(Huss
Ashmore, et .al 1982 ).
MATERIALES Y MÉTODO:
Para la determinación de Elementos Traza se seleccionaron tres
fragmentos de cráneo humano que en ningún caso superaba los 15
g de peso y un fragmento de hueso largo de lama guanicoe.
Los restos humanos provienen del sitio Lag. La Colorada( Pdo.de
Rauch ), Lag. La Salada (Pdo.de Castelli) y Lag .de Sotelo ( Pdo.de
Mar Chiquita). El resto del herbívoro pertenece al sitio Lag.
La Colorada.
Todas las muestras fueron condicionadas para su análisis e
irradiadas en el Reactor RA-6 del Centro Atómico Bariloche y las
concentraciones determinadas por análisis de activación neutrónica.(
INAA).
Una vez obtenidos los resultados ( ver Tabla 1), se interpretaron
tomando como referencia al individuo herbívoro de dieta conocida
( lama guanicoe) e integrando la información disponible
con la bibliografía extranjera, ya que por el momento no contamos
con resultados que conformen una base comparativa para la evaluación
de los resultados.
Se evaluaron los resultados obtenidos para 12 elementos químicos:
Al, Ba , Br, Zn, Cl, Sr, Fe, Na, U, Mg, Mn y V.
DISCUSIÓN E INTERPRETACIÓN DE LOS RESULTADOS
:
Aluminio (Al):
Al igual que el Uranio ( ver
más adelante), este elemento no es considerado un indicador dietario
sino de diagénesis, debido a que normalmente no forma parte del
“hueso viviente”. En todas las muestras analizadas
los valores son muy elevados pero lamentablemente aún no disponemos
de datos bibliográficos para su comparación.
Bario ( Ba ) :
Francalacci (1989) sostiene que
la tendencia es que sus valores disminuyan de herbívoros a carnívoros
esperando resultados con una tendencia opuesta para el cinc. Los
patrones supuestos se pueden observar en nuestros resultados.
Los valores para el herbívoro
( lama guanicoe) utilizado como parámetro, son notablemente
mayores con respecto a los de los restos humanos.
El Ba se ha propuesto como indicador del consumo de vegetales.
Nuestros valores para restos humanos están en un rango de 70 a
416 ppm ,siendo bastante más elevados para el herbívoro de 640
ppm.
Bromo (Br):
Los valores más altos se presentan para
el sitio Laguna de Sotelo, en este caso podríamos estar ante
la evidencia de contaminación proveniente de soluciones acuosas
que afectaron el contexto de enterramiento. El Br habría precipitado
al hueso proveniente de soluciones acuosas de sales simples.
Cinc (Zn):
En la bibliografía es recurrente la
afirmación de que el Zn es uno de los elementos más estables y
por lo tanto, más confiables para la interpretación paleodietaria.
( Lambert,et.al.1984; Verano y De Niro 1993). Algunos
autores lo reconocen como un indicador de un mayor insumo de carne,
otros consideran que altos niveles podrían reflejar el consumo
de ciertos frutos como avellanas o de legumbres y algunas investigaciones
sostienen que podría ser un aporte de la parte blanda o carnosa
de los moluscos .( Francalacci 1989).
Por un lado , nuestros resultados están dentro
de los rangos esperados para huesos humanos modernos.( ver Williams
1993: 402).Por otra parte, hay uniformidad entre todas las muestras
humanas arqueológicas analizadas y una clara diferencia con el
herbívoro ( lama guanicoe ). Podríamos sostener la afirmación
de que este elemento posee una mayor estabilidad y por lo tanto
, una mayor confiabilidad para la interpretación dietaria. Sería
importante la comparación con el elemento Cobre, pero no tenemos
resultados aún. Altos niveles de cobre también avalarían el consumo
predominante de carne .
Cloro (Cl):
Este elemento en comparación
con otros presenta valores elevados para todas las muestras aunque
no tan notables como en el caso del Na. Su presencia en el material
óseo podría deberse a causas similares a las de incorporación
de este último elemento.
Estroncio ( Sr):
Con el Sr la interpretación parece más
compleja. Muchas investigaciones proponen al Sr como un buen indicador
de consumo de vegetales.
La media obtenida para nuestros restos humanos es de 624 ppm
y los valores más altos se presentan en lama guanicoe
siendo de 1139 ppm. Estos resultados son consistentes con la afirmación
de que el Sr es útil para diferenciar herbívoros de carnívoros
decreciendo los valores hacia estos últimos y presentándose niveles
intermedios para los omnívoros.
Schoeninger y Peebles ( 1981) asociaron el consumo de moluscos
como responsables de 475 ppm de Sr en huesos humanos , para un
sitio de Alabama y Kyle( 1986) detectó
1320 ppm de Sr en restos humanos provenientes de Papúa ,Nueva
Guinea.( En Edward y Benfer 1993:258 ). Sin embargo ; Francalacci
(1989) afirma que el Sr se halla más en las partes duras del molusco,
que no es la parte que los humanos consumen.
Si comparamos los niveles de Sr de nuestras muestras notamos
que para el guanaco, el valor es mayor que para los restos humanos.
Hasta ahí , estos valores estarían respetando la distinción entre
herbívoros y omnívoros. La comparación con los niveles de Zn,
también resulta interesante . Los bajos valores de Zn para guanaco
,junto con los valores de Zn más uniformes para humanos y a la
vez más altos , apoyarían la idea de la ingesta de carne en los
omnívoros y de su inexistencia en la dieta de los herbívoros.
Siguiendo a Francalacci ( 1989), y teniendo en cuenta la totalidad
de las muestras, parece improbable que el Sr sea indicativo ,
en este caso, del consumo de moluscos. Los resultados analizados
hasta aquí sugieren que Zn y Sr evidencian cierta estabilidad
en la interpretación y que el análisis comparativo de los valores
de ambos elementos, estaría reflejando el aporte de carne y vegetales
a la dieta , respectivamente.
Hierro ( Fe):
Los valores para el Fe son muy variables
, entre 96 hasta 7616 ppm.
En otras investigaciones se obtuvieron también valores muy diversos
para huesos humanos, en un rango que puede extenderse entre 73
a 4329 ppm.( i.e Williams 1993).
No es posible hacer una clara interpretación de estos resultados
porque este elemento puede provenir tanto de la médula ósea como
presentarse debido a procesos diagenéticos. Los valores para
lama guanicoe del Sitio Lag. La Colorada , nuevamente son
los más altos. Con estos resultados iniciales y sin la comparación
con muestras de suelo se hace muy difícil obtener una conclusión
que posibilite la interpretación dietaria y/o nutricional .
Sodio ( Na ):
Una explicación similar a la del elemento
Bromo podría utilizarse para el Na. En nuestras muestras se presentan
valores altísimos en comparación con los obtenidos por otros investigadores
en otros contextos arqueológicos. ( ver Edward y Benfer
1993; Francalacci 1989).
Según Klepinger ( 1993) las dietas que se basan en un gran consumo
de carne, sangre y vísceras arrojan altos valores de este elemento.
Lo que sorprende para las muestras analizadas para el área de
investigación es por un lado ; los altos valores registrados
como se dijo anteriormente y por otro; la uniformidad de los resultados
obtenidos para todas las muestras analizadas. Además ; tanto para
los restos humanos del Sitio la Colorada (3124 ppm) como para
el resto de Lama guanicoe ( 3186 ppm) los resultados son
muy cercanos. A partir de esta comparación los mismos no pueden
ser interpretados simplemente como el producto de un mayor insumo
de carne por parte de estas poblaciones, ya que es sospechoso
que la muestra del herbívoro del mismo contexto arqueológico,
arroje resultados tan semejantes a la de los restos humanos.
Teniendo en cuenta la información acerca de los procesos tafonómicos
que afectaron estos sitios arqueológicos , como inundaciones
en más de una oportunidad, también en este caso podría sugerirse
la contaminación desde soluciones acuosas ( tanto del Na como
del Cl).
Uranio ( U):
El uranio no es un elemento ( al igual
que el aluminio y el plomo) que se encuentre en el "hueso viviente",
por lo tanto su presencia es tomada como un indicador de diagénesis.
Nuestros resultados se presentan en un amplio rango para las
muestras humanas (más de 1 a 11.1 ppm) y sorprende el valor
más elevado de 26.6 ppm para Lama guanicoe del Sitio Lag.
La Colorada.
Serían enriquecedores los estudios de correlación de los niveles
de este elemento entre hueso y suelo , para clarificar esta interpretación.
Magnesio ( Mg):
También ha sido utilizado, como el Ba
y el V para diferenciar herbívoros de carnívoros. Nuevamente se
perfila , desde nuestro análisis, un patrón teórico que se cumple
siendo más elevado el valor para el herbívoro tal como se propone
en la bibliografía.
Manganeso ( Mn):
Generalmente en otros trabajos se lo toma, junto con el Fe,
como un contaminante. Algunas autores ( ver Edward y Benfer
1993) han detectado que el nivel en el suelo es considerablemente
mayor que en el hueso, deduciendo además , que los huesos oscuros
que ellos creen son los más alterados por diagénesis tienen más
Mn que los huesos claros y que en las piezas óseas más frágiles
por sus características, como es el caso de las costillas ,se
presentan valores más altos que en las tibias.
En esta etapa de nuestra investigación, áun no podemos efectuar
este tipo de interpretaciones comparativas. Lo que si podemos
ver es que el herbívoro (Lama guanicoe) desde este punto
de vista y por alguna razón que por el momento deconocemos, está
más alterado diagenéticamente demostrando un valor de 697 ppm,
cuando los restos humanos se presentan en un rango de entre 107
a 224 ppm.( valores que no son poco significativos si analizamos
los resultados obtenidos por otras investigaciones y para otros
elementos de nuestros propios análisis).
También se ha considerado al Mn como un indicador dietario,
sugiriendo que las fuentes de alimentos en las que se espera encontrar
mayor concentración de Mn son las avellanas, bayas, raíces , tubérculos
, frutos y carne , en orden decreciente ( sensu Francalacci
1989). No resulta fácil aquí su aporte para el análisis dietario,
pero sí podemos observar que su conducta teórica ; decreciendo
de herbívoros a carnívoros , se manifiesta ,de algún modo ,en
nuestros resultados.
Vanadio (V):
Al analizar los resultados de
este elemento puede observarse que se respeta el valor teórico
que implica su descenso desde los herbívoros a los carnívoros.
Es un indicador del consumo de vegetales. El rango para restos
humanos está entre 1,74 a 51,4 ppm, siendo de 125 ppm el valor
para el guanaco del sitio La Colorada. Nuevamente se cumplen
las expectativas teóricas.
CONCLUSIONES Y PERSPECTIVAS:
A partir de este análisis preliminar podríamos concluir que
elementos como Na, Cl y probablemente el Br, estarían indicando
un proceso de contaminación desde soluciones acuosas, que es mucho
más evidente en el caso del Na.
Elementos químicos como el U, Al, quizás Mn y Fe ; reflejarían
grados variables de contaminación ( aunque no de la importancia
del Na) quizás por inclusión de pequeñísimas partículas de suelo
en el material óseo. Dentro de este grupo , el Al presenta los
valores más notables y comparando todos los elementos ,la muestra
de guanaco presenta los valores más elevados.
Existe un grupo de elementos, entre los que podemos incluir
al Zn , Sr, Ba, V y Mg; en los que se observa una notable concordancia
con la tendencia teórica. Sostenemos que podrían tomarse como
los indicadores más estables o confiables para la interpretación
paleodietaria a pesar de la incidencia de los procesos diagenéticos
que pudieron detectarse.
Para el Zn se ha afirmado que se encuentra en las siguientes
fuentes de alimentos en orden de mayor a menor concentración :
crustáceos, moluscos, carne, cereales , tubérculos y otros vegetales.(
Francalacci 1989). Si bien , los niveles más altos de este elemento,
en esta etapa ,no pueden relacionarse directamente con el mayor
consumo de carne, vemos que existe una clara diferencia respecto
al valor que presenta el herbívoro y proximidad con los resultados
obtenidos para omnívoros de 152 ppm.( ver Rheingold , Hues
y Cohen, 1983; Francalacci,1989) que se alimentan del complemento
de carne y vegetales. Por lo tanto , parece coherente utilizarlo
como indicador de consumo de carne tal como se propone en la mayor
parte de la bibliografía especializada. Sabemos que los crustáceos
y moluscos pueden aumentar los valores de Zn en poblaciones humanas
debido al consumo de sus partes blandas (op.cit., 1989),
pero si tomamos en cuenta la evidencia del registro arqueológico
general de los sitios del área, tenemos poco sustento para sostener
esta hipótesis , al menos en esta etapa de nuestra investigación
.
El Sr , como se mencionó anteriormente, puede ser entendido
como un aporte de moluscos, pero Francalacci (1989)argumentó que
proviene de las partes duras y no de las blandas que se consumen,
por lo tanto podríamos tomarlo como indicador de dieta vegetal.
Esta idea es más coherente con la evidencia disponible por el
momento en el registro arqueológico del área de investigación
y con los valores de los estudios isotópicos que muestran una
dieta predominantemente terrestre.
En el caso del Ba y el Mg se estima una mayor concentración
en legumbres, decreciendo los valores hacia la carne .Esto es
interesante porque podría ser utilizado para evaluar el consumo
de legumbres que ya ha sido sugerida desde los análisis isotópicos
para muestras humanas del área Sudeste de la Región Pampeana.
( ver Barrientos y Politis 1999).
Para el V se espera una tendencia semejante y también podría
ser usado en el sentido anteriormente mencionado.
Es importante aclarar, que este es un trabajo preliminar y
que hasta el momento se han efectuado comparaciones solo en base
a lo propuesto en otras investigaciones realizadas para sitios
arqueológicos cuya ubicación temporal y espacial, así como las
particularidades del registro arqueológico, son muy distintas
a las de los sitios estudiados .Teniendo en cuenta que las concentraciones
de Elementos Traza son influenciadas por las particularidades
de cada región geográfica, por las variantes en la composición
de los suelos, por las condiciones de clima diferenciales, etc.,
considero fundamental ampliar la base comparativa, especialmente
a partir del análisis de restos óseos faunísticos de la región;
por ejemplo moluscos, pinnípedos, carnívoros,etc. Sería interesante
correlacionar concentraciones de elementos en hueso y sedimentos
del contexto de enterratorio, para evaluar la incidencia de diagénesis
sobre el material esqueletal.
Sin duda, estos avances nos facilitarán la interpretación de
los resultados y posibilitarán afinar las interpretaciones dietarias.
AGRADECIMIENTOS:
Mi especial agradecimiento a los doctores Sergio
Ribeiro Guevara y María Arribere, quienes realizaron los análisis
por activación neutrónica ( Instituto Balseiro, Centro Atómico
Bariloche -Río Negro Argentina) y a la Lic. Verónica Aldazabal
quien puso a mi disposición los restos humanos y faunísticos de
los que se tomaron las muestras para esta experimentación.
Todo lo expresado en este trabajo es de mi absoluta responsabilidad.
Tabla 1: Resultados de Elementos Traza. Los valores se
expresan en ppm.
| Procedencia de la
muestra |
Aluminio error |
Bario error |
Bromo error |
| Lag. de Sotelo |
215,2 15,3 |
155 29 |
104,5 8,5 |
| Lag. La Colorada
Restos Humanos |
1155,2 73,2 |
416 73 |
42,2 3,4 |
| Lama guanicoe |
4810 300 |
640 110 |
29,9 2,5 |
| Lag. La Salada |
1930 120 |
70 13 |
48,6 3,9 |
| |
| Procedencia de la
muestra |
Cloro error |
Estroncio error |
Hierro error |
| Lag. de Sotelo |
1630 110 |
283 105 |
96 14 |
| Lag. La Colorada
Restos Humanos |
182 40 |
593 218 |
980 138 |
| Lama guanicoe |
264 96 |
1139 417 |
7616 1082 |
| Lag. La Salada |
226 40 |
481 176 |
1243 173 |
| |
| Procedencia de la
muestra |
Magnesio error |
Manganeso error |
Sodio error |
| Lag. de Sotelo |
860 320 |
107,3 6,4 |
3444 174 |
| Lag. La Colorada
Restos Humanos |
1800 280 |
178 11 |
3124 154 |
| Lama guanicoe |
3680 890 |
697 41 |
3186 162 |
| Lag. La Salada |
1840 330 |
234 14 |
2572 138 |
| |
| Procedencia de la
muestra |
Uranio error |
Vanadio error |
Cinc error |
| Lag. de Sotelo |
11,1 1,2 |
37,8 2,5 |
127,09 16,01 |
| Lag. La Colorada
Restos Humanos |
6,47 0,72 |
51,4 3,3 |
129 16,39 |
| Lama guanicoe |
26,6 3 |
125,1 8,2 |
46,21 6,01 |
| Lag. La Salada |
< 1 |
1,74 0,14 |
143,25 17,94 |
| |
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