ALREDEDOR DEL USO TURÍSTICO DEL PATRIMONIO HISTÓRICO: El
Caso de la Iglesia de Nuestra Señora de Nazareth del Almagre (Paraíba
- Brasil)
Carla Mary S. Oliveira*
RESUMEN
La Iglesia de Nuestra Señora de Nazareth de Almagre, construcción
del siglo XVII localizada en la Playa de Pozo, Municipio de Cabedelo, Paraíba,
Nordeste de Brasil, es un monumento tumbado por el IPHAN desde 1938, y hoy
se encuentra en ruinas. En este trabajo discutimos la validad del turismo
para el rescate de bienes patrimoniales semejantes, bien como para la reconstrucción
de la identidad local a partir de este rescate. Por ser una actividad que
puede interferir directamente en la calidad de vida de los habitantes locales,
el turismo debe ser fruto de un amplio planeamiento, que considere especialmente
las implicaciones sociales y culturales de esta alternativa económica para
la comunidad envuelta. El rescate turístico, por lo tanto, puede ser también
un medio de reencontrar el aura benjaminiana de este monumento, perdida
tanto el predio original se desvinculó de actividades eclesiásticas, aun en
el siglo XIX.
Palabras-clave: Patrimonio Histórico; Cultura; Turismo;
Paraíba; Aura.
RESUMO
A Igreja de Nossa Senhora de Nazaré do Almagre, construção
do século XVII localizada na Praia do Poço, Município de Cabedelo, Paraíba,
Nordeste do Brasil, é um monumento tombado pelo IPHAN desde 1938, e hoje se
encontra em ruínas. Neste trabalho discutimos a validade do turismo para o
resgate de bens patrimoniais semelhantes, bem como para a reconstrução da
identidade local a partir deste resgate. Por ser uma atividade que pode interferir
diretamente na qualidade de vida dos habitantes locais, o turismo deve ser
fruto de um amplo planejamento, que considere especialmente as implicações
sociais e culturais desta alternativa econômica para a comunidade envolvida.
O resgate turístico, portanto, pode ser também um meio de se reencontrar a
aura benjaminiana deste monumento, perdida quando o prédio original
desvinculou-se de atividades eclesiásticas, ainda no século XIX.
Palavras-Chave: Patrimônio Histórico; Cultura; Turismo;
Paraíba; Aura.
Introducción Histórica
En los primeros tiempos de presencia portuguesa en tierras
brasileras, la Fe católica se tornó presente, de modo físico, en diversos
puntos del área litoral próxima a la sede de la Capitanía Real de Paraíba
y en la llanura del río que le cedió el nombre luego de los primeros años
de la conquista. Varios templos cristianos tuvieron agregadas a sus funciones
de catequesis y conversión de los gentíos a función de servir como punto estratégico
la defensa militar, no solo en Paraíba, también en buena parte del litoral
norteño.
Observemos algunos de los detallados mapas confeccionados
durante y después de la ocupación neerlandesa en Paraíba (1634-1654), percibimos
que había el cuidado de que se identificasen claramente los templos que podrían
ser utilizados (¿o sea que ya no serian?) como puntos de observación militar.
Amen de la Iglesia de Nuestra Señora de Guía, erguida por
los carmelitas en Lucena, en el promontorio que se yergue sobre la Foz de
Paraíba, otra que también parece comúnmente en esos documentos es la de Nuestra
Señora de Nazareth de Almagre1, situada en la Playa de Pozo y de
donde se puede divisar buena parte del acceso meridional a Foz de Paraíba,
desde la Playa de Camboinha hasta la punta de Cabo Blanco.
Los religiosos de la Compañía de Jesús2 que acompañaron
la expedición de conquista de la Capitanía de Paraíba y fundación de su sede,
en julio de 1585, tenían como objetivo principal dedicarse a catequesis de
los indígenas, dentro del espíritu misionario de aquella orden. Apenas dos
meses antes, el 25 de mayo del mismo año, el Papa Gregorio XIII establecía,
en la bula Ascendente Domino, que los jesuitas tenían entre sus obligaciones
la conversión de las almas para el catolicismo y la asistencia espiritual
a los fieles3.
| 
Figura 1 - Detalle del Mapa que comprende
del muelle del Viradoiro de Cide. de Para. hasta la ensenada de la Villa
de S. Miguel da Bahía de Traición, final del siglo XVII.
LEGENDA: 1 - Iglesia y Hospicio de Nuestra Señora de Guía; 2 - Iglesia
de Nuestra Señora de Nazareth de Almagre y poblado de la Playa de Pozo. |

Figura 2 - Detalle de "Brasilia qua parte paret
Belgius", mapa dibujado por Frans Janz Post, publicado como anexo a
la Historia de los hechos recientemente practicados durante ocho
años en Brasil, de Caspar Von Baerle (1647). LEGENDA: 1 - Iglesia
y Hospicio de Nuestra Señora de Guía; 2 - Iglesia de Nuestra Señora
de Nazareth de Almagre. |
En ese sentido, se justificaba el hecho de que los jesuitas,
así como los carmelitas, tienen dividido su actuación en Paraíba en dos frentes
bien distintos: la Del convento, colegio e Iglesia de San Gonzalo, instalados
en la ciudad de Filipea de Nuestra Señora de las Nieves, actual João Pessoa,
y la del convento e Iglesia de Nuestra Señora de Nazareth de Almagre, situados
a orillas del mar, distanciado mas de 15 kilómetros de la sede de capitanía
y cerca de 5 kilómetros de Foz del Río Paraíba.
¿Nuestra Señora de Nazareth de Almagre: Templo Jesuíta, Franciscano o Benedictino?
Casi nada se sabe, concretamente, sobre la historia de la
Iglesia y del Convento de Nuestra Señora de Nazareth sobre el dominio de los
ignacianos. Claro que hubo disputas entre jesuitas y franciscanos sobre el
control del área donde hoy está el barrio de Pozo, en Cabedelo. A pesar que
los franciscanos tuvieren recibido provisión de aquellas tierras y de la aldea
indígena que allí se situaba ya en 1589, directamente de las manos Del capitán
general Frutuoso Barbosa, parece que solo ejercían “sus derechos” después
de la salida de los seguidores de Santo Ignacio (Mello Neto & Mello, 2000:
07-08). Con la expulsión de los jesuitas, en 1593 (Barbosa, 1994: 140-141),
el conjunto arquitectónico de la Playa de Pozo, ya semiconcluído4,
paso al control de los franciscanos, que allí habían permanecido al menos
hasta la conquista holandesa.
Segundo Ulysses P. Mello Neto y Virgínia P. Mello (2000:
12), por 1740 la aldea de Almagre, muy abandonado por los franciscanos y ya
con la denominación de “Utinga”5 - todavía mas dedicado a Nuestra
Señora de Nazareth - paso al control de los benedictinos, que habían perfeccionado
las obras del predio inicial erguido por los jesuitas, "mejorando sus paredes"
a fin de allí realizar la primera misa abacial6.
Diferentemente de los otros templos barrocos con función
catequizadora existente en Paraíba7, no hay, los entalles en calcáreo
de Nuestra Señora de Nazareth de Almagre, ni una referencia a la flora local:
la decoración Del arco crucero del altar principal se resume las hojas de
acanto estilizadas, en tanto que los portales laterales de la a nave son adornados
apenas con sencillas vieiras. La vieira - o la venera - es un símbolo
recurrente del cristianismo desde las Cruzadas, representando la jornada de
purificación a la Tierra Santa. Ella pasó a ser usada, después Del siglo XIII,
como dístico de la Orden de San Tiago de Compostela y, por extensión, de la
peregrinación a la iglesia de aquella congregación, en Galicia, al norte de
España.
En toda la Europa medieval la concha estilizada de la vieira
pasó a marcar la entrada de locales sagrados, especialmente de iglesias y
catedrales, como una indicación de que al cruzarlos se ingresaba a un espacio
santo y se conseguía atingir la trascendencia y la salvacion8.
En cuanto la Iglesia de Nuestra Señora de Nazareth de Almagre,
su fachada original, que hoy está irreconocible, mas que puede ser visualizada
todavía en fotos de inicio de siglo pasado, nos remite a la sobriedad de los
primeros proyectos del Barroco italiano.

Figura 3 - Parte interna de la Iglesia de Nuestra
Señora de Nazareth de Almagre, con el arco crucero aún de pie.
Foto de Walfredo Rodriguez, cerca de 1921/ 19229.

Figura 4 - Foto del conjunto documental existente
en el Proceso de
Inventariado Federal de las ruinas de Almagre, IPHAN, 1938.
Se nota la sobriedad de las líneas del portal y de la vieira
en el centro del arco superior.
Al fondo, una ventana que se abría hacia el sector oeste
del predio.

Figura 5 - Fachada principal de la Iglesia de Nuestra
Señora de Nazareth de Almagre.
Foto de Walfredo Rodriguez, 1927.

Figura 6 - Fachada principal de la Iglesia de Nuestra
Señora de Nazareth de Almagre.
Foto de Carla Mary S. Oliveira, 1999.

Figura 7 - Diseño esquemático de la fachada de la
iglesia de Nuestra Señora de Nazareth de Almagre, basado en fotos de inicio
del siglo XX.
Esa característica de Nuestra Señora de Nazareth se contrapone
a la virtuosidad creativa presente en las iglesias de Nuestra Señora de Guía,
en Lucena, y de San Francisco, en João Pessoa, y más todavía, puede representar
que la idea, de que la catequesis del gentío se debía dar por otros medios
y no preferiblemente a través del apelo visual.
La posición privilegiada de Nuestra Señora de Nazareth de
Almagre, en una playa de la cual se podía percibir cualquier aproximación
marítima a partir del litoral sur y, más aún, resguardada de un eventual desembarco
enemigo en sus proximidades, por ser protegida por los arrecifes rojizos que
acompañan la línea costera, solo refuerza el entendimiento de que había una
conexión intrínseca entre la “máquina” de conquista lusitana y el poderío
eclesiástico.
Se pudo argumentar que el cuidado en construir los complejos
arquitectónicos convento/ iglesia10 o el sanatorio/ iglesia11
en locales estratégicos tenía como justificativa la defensa de los propios
religiosos, y posible creer que ese entendimiento no responde a la complejidad
de las relaciones de poder que se establecían entre el espacio religioso –
de las iglesias, conventos y otros predios ligados a la Iglesia Católica -
y el propio Estado portugués y, en un ámbito mayor, la propia conquista.
Las ruinas de Nuestra Señora de Nazareth de Almagre podrían
ser consideradas - a pesar de las diferencias estilísticas que mantienen en
relación las otras iglesias barrocas paraibanas - como una señal de que había,
la Capitanía Real de Paraíba, un cierto imbricamiento entre el poder temporal
y la estructura eclesiástica dedicada a la conversación y catequesis de los
indios y a la asistencia espiritual de los colonos12.
Una Ruina y Su Valor Como Monumento
Hoy, en pleno mundo globalizado, ciertos predios y locales
históricos acostumbran ser valorizados mucho mas por tener un “potencial”
económico a ser explorado por su representatividad en la construcción de una
visión que abarque más la historia local, dejándose de lado detalles que,
a largo plazo, pueden llevar a desvirtuar y a descaracterizar de conjuntos
extremamente significativos del punto de vista cultural.
Por ejemplo: ¿ qué representa realmente o casi nada sin saber,
concretamente, sobre la historia de la Iglesia y del Convento de Nuestra Señora
de Nazareth de Almagre? Si hoy, ya en ruinas, aquel templo causa admiración
única a quién lo vislumbre a partir de la autopista que liga las playas de
Intermares y Pozo, en la ciudad de Cabedelo, próximo a la división con el
municipio de João Pessoa, ¿qué decir que el efecto que debía producir sobre
los indios que habitaban aquella localidad?

Figura 8 - Planta de la Iglesia de Nuestra Señora
de Nazareth de Almagre.
Todas sus paredes, excepto las que cercan el altar mayor,
estaban de pié en 1921.
Hoy, están erectas apenas las que aparecen grabadas en el
croquis encima
(basado en Mello Neto & Mello, 2000).
LEGENDA: 1 - púlpito; 2 - altares laterales; 3 - altar-mayor;
4 - sacristía;
5 - corredores laterales; 6 - nave; 7 - cámaras (acceso al
coro en el andar superior).
Al aproximarnos de sus paredes que mal se mantienen de pie
y observar atentamente, los detalles de cantería que todavía resisten a la
acción de la lluvia y del viento, se puede identificar, por entre las piedras
y portales caídos en aquellos que todavía reposan erectos, la cristalización
de un universo enigmático totalmente ajeno de los trópicos y, por consiguiente,
mucho más próximo a los jesuitas, franciscanos y benedictinos de que a los
indígenas que ellos pretendían convertir.
Esta imagen de arruinamiento se torna aun más impactante
cuando se toma conocimiento de que la Iglesia de Nuestra Señora de Nazareth
de Almagres resguardada por el Gobierno Federal desde 1938, época en que cerca
del 90% de sus paredes todavía se erguían sobre el arenal de Playa de Pozo
y dividían el paisaje con los coqueros y los cajueiros.
Siendo el registro material de una de las primeras ocupaciones
sistemáticas de la localidad en que hoy está el municipio de Cabedelo, las
ruinas de la Playa de Pozo tiene una importancia enorme para la construcción
de una identidad histórica para los cabedelenses, rescatando su memoria y
posibilitando una tentativa de vislumbre de parte del cotidiano de los que
construyeron aquel monumento.
Si esa memoria y esa identidad pueden venir a ser aprovechadas
para el establecimiento de una ruta turística histórica, con implicaciones
económicas positivas para la ciudad y generación de empleos, se trata de una
fase posterior. Antes de esto, es necesario que se desenvuelvan otras etapas,
no menos importantes del punto de vista turístico: restaurar o consolidar
el monumento ya resguardado, estudiarlo, comparar las versiones sobre su historia,
discutir opiniones, planear su aprovechamiento, concienciar a la población
del entorno, señalizar el local, revitalizar y fornecer calificación profesional
a los que vengan, de echo, a trabajar en el local como guías o monitores
de los visitantes.
Recientemente, se ha constatado que el turismo motivado por
la búsqueda de atractivos culturales e históricos representa más del 80% de
los viajes (Barretto, 2000: 21), ahí la creciente valorización económica
de sitios, conjuntos, monumentos o lugares históricos. En ese sentido, el
planeamiento turístico basado en el aprovechamiento del patrimonio cultural
se debe preocupar con tres aspectos fundamentales: preservación de originalidad
aliada a lo restaurado; adopción de políticas de preservación que pasen por
la esfera pública y por la sociedad civil; y planeamiento en cuanto a la capacidad
de carga que el bien patrimonial puede recibir, de modo que su conservación
y reinserción en la vida cultural local se tornen posibles (Barretto, 2000:
78).

Figura 9 - Altar lateral izquierdo, nave de la Iglesia
de
Nuestra Señora de Nazareth de Almagre, en foto de 1999.

Figura 10 - Pila de la sacristía, Iglesia de Nuestra
Señora de Nazareth de Almagre.
Hoy esta pieza, y también la pared que la sustentaba entonces
caídas sobre el terreno, siendo posible su montaje.
Foto de Walfredo Rodriguez, 1921.
El Aprovechamiento Turístico de Bienes Patrimoniales: Una Meta a Alcanzar
En los últimos años, muchos científicos sociales que se dedican
al estudio del fenómeno turístico tiene atentado para el hecho de que se puede
ser un motivador para "la existencia y rehabilitación de sitios y monumentos
históricos, construcciones y monumentos" (Barretto, 2000: 32), al transformarse
al espacio ocupado por bien patrimonial en un espacio también recreación y
de vivencia cultural no solo para los turistas pero, especialmente, para los
habitantes locales, pues así todo es posible en el proceso de restauración
y revitalización no sería solamente con el objetivo de “venta” el patrimonio.
Al revés, al revitalizarse un monumento lo que se debe pretender,
justamente, es fortalecer la memoria local y la identidad de los individuos
que conviven con aquel bien patrimonial diariamente, de modo que le sea reinsertado
en la vivencia cultural local.
En ese sentido, se torna necesaria una actitud diferenciada
con relación a las ruinas de Almagre. Habiéndose tornado un monumento histórico
literalmente “tumbado”, el conjunto de Playa de Pozo merece la atención redoblada,
exactamente por tratarse de una construcción que se arruinó principalmente
al correr del siglo XX. Hay, inclusive, registros de que durante la segunda
mitad del siglo XIX sus paredes habían dado abrigo, como vivienda, a una familia
de propietarios rurales de la región, perdiendo totalmente sus atribuciones
eclesiásticas (Mello Neto & Mello, 2000: 14).
Segundo Françoise Choay (1996, 2001), un monumento solo adquiere
status de "histórico" cuando la propia población que convive con el
monumento lo atribuye esta calidad. Talvez sea posible considerar que la Iglesia
de Almagre solo habría llegado a su situación actual justamente por tener
su uso laicizado, o sea, por haber perdido su uso religioso y, por consiguiente,
su interés histórico para los habitantes locales. ¿Qué se perdió en las ruinas
de Almagre? ¿Qué debe ser rescatado antes que se piense en aprovechar tal
bien patrimonial como un atractivo turístico? En una visión benjaminiana,
podríamos afirmar que aquel monumento perdió su aura, su sacralización, al
tornarse solamente una vivienda.
¿Cuál seria, entonces, la actitud diferenciada necesaria,
en el caso específico de este monumento? Algunos estudios apuntan en sentido
de que no basta la inversión de vultuosas cantidades, por parte del poder
público o de la iniciativa privada, solamente al restaurar el arquitectónico
del bien patrimonial. Es necesario hacer, principalmente, una inversión en
el aspecto social e histórico, o sea, en el restablecimiento de una identidad
local que tenga lazos uniendo aquel monumento:
"Primeramente, hay que promover un trabajo de promoción interna,
ansiando el rescate del orgullo por el lugar. No se puede pensar en potencializar
el turismo en lugar de que descrea de si mismo, que no tenga orgullo por que
tiene o lo que es. Movilizar todos los actores de la ciudad y hacer por consiguiente
acciones inmediatas, catalizadoras de la opinión pública son estrategias que
vienen demostrando eficacia en algunos lugares." (Simão, 2001: 69)
Consideraciones Finales
Varios autores destacan la subutilización turística de los
atractivos culturales en Brasil13, al contrario de lo que, usualmente,
ocurre en países europeos o en América del Norte14. Cabe aquí destacar
que la implantación de la actividad económica del turismo, por menor que sea
la localidad, no debe implicar la expulsión de los moradores y, tampoco, una
descaracterización acelerada de elementos que, a principio, constituían el
propio atractivo cultural: "el turismo se incorpora para agregar valores
y no para sustraerlos" (Simão, 2001: 69).
Entretanto de una actividad que sea sustentable, el turismo
basado en atractivos culturales no puede prescindir de una amplia articulación
entre las políticas de gestión pública y los intereses de iniciativa privada,
bien como del establecimiento de pacería con la población, potencializando
significativamente la calidad de vida local.
Por fin, no basta intuir o vislumbrar las capacidades de
aprovechamiento turístico de una determinada localidad. Se torna necesario,
primordialmente, el desarrollo de estrategias coherentes en el sitio receptor,
abarcando tanto el conocimiento profundo de la oferta como de la demanda por
productos turísticos, o sea, dos atractivos en potencial que por ventura existían
en aquel lugar y, también, del perfil del turista que puede venir a frecuentarlos.
De este modo, el turismo cultural puede ser visto tanto como
"un posibilitador de la preservación de los valores culturales y de la
calidad de vida local" (Simão, 2001: 75), así como un agente que potencié
la reapropiación de bienes patrimoniales de una determinada localidad por
sus habitantes. Parece ser esta la principal calidad turística que puede venir
a consolidarse en Cabedelo, en lo que se refiere a las ruinas de Almagre:
fomentar no sólo la economía local sino también, especialmente, la descubierta
de una identidad latente, que talvez repose fondeada a la orilla de los arrecifes
rojizos de muelles naturales de la Playa de Pozo, contemplando las pocas paredes
que restan de la Iglesia de Nuestra Señora de Nazareth.
Bibliografia
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primeiros séculos. Caos - Revista Eletrônica de Ciências Sociais.
João Pessoa, Curso de Ciências Sociais, Universidade Federal da Paraíba, ano
1, n. 1, abr. 2000. Publicación electrónica. Disponible en: <http://chip.cchla.ufpb.br/caos/01-oliveira.html>.
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Turismo e patrimônio cultural. São Paulo: Contexto, 2001 (Col. “Turismo
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Traducción de Saulo Krieger. São Paulo: Aleph, 2000.
ZENAIDE, Heratiano. As ruínas da Praia do Poço.
Revista do Instituto Histórico e Geográfico Paraibano. João Pessoa,
Instituto Histórico e Geográfico Paraibano, n. 10, 1946, p. 129-131.
Fuentes de las Ilustraciones
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OLIVEIRA, Carla Mary S. Arte, religião e conquista: os
sistemas simbólicos de poder e o Barroco na Paraíba. João Pessoa: PPGS-UFPb,
1999 (Disertación de Maestría en Sociología).
Figuras 3, 4, 5 e 10
Mello Neto, Ulysses P. & Mello, Virgínia P. Igreja
de Nossa Senhora de Nazaré (ruínas do Almagre). João Pessoa: s.r., 2000.
Trabajo no publicado.
Figura 8
Ilustración de Carla Mary S. Oliveira, 2002, basada en Mello
Neto & Mello (2000).
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Nacional.
Disponible en: <http://www.iphan.gov.br>. Acceso en:
17 ago. 2001.
New Advent Catholic Encyclopædia.
Disponible en: <http://www.knight.org/advent/>. Acceso
en: 12 mar. 1999.
Notas
1 Del árabe al-magrâ: arcilla rojiza usada
en la construcción civil. Los portugueses también usaban el termo para nombrar
arrecifes rojizos existentes en la costa del Nordeste de Brasil.
2 Fundada en 1539 por Santo Ignacio de Loyola,
y reconocida por el Papa Paulo III en la bula Regimini Formula Ecclesia,
del 27 de setiembre de 1540, la Compañía de Jesús se diferenciaba de las
otras ordenes religiosas existentes en el inicio de la edad Moderna por su
organización de inspiración militar y, también, por una serie de normas establecidas
por su fundador, como la inexistencia de un hábito específico para sus miembros;
a la no manutención de un coro musical regular en sus cuadros; la prohibición
a sus religiosos, a través de votos específicos, de aceitar privilegios o
mayordomías eclesiásticas; la obligación de actuar en acciones misionarias
en el exterior, sobre orden Papal; la preferencia por la catequesis y la educación
de los jóvenes de todas las clases sociales, incluyéndose ahí la instrucción
de los ignorantes y de los pobres y el ministerio de los sacramentos a los
enfermos y prisioneros. Contrariamente aquello que normalmente se acredita,
la orden no fue creada con la intención específica de oponerse al Protestantismo.
EN verdad, cuando Santo Ignacio comenzó a devotar su vida a la Iglesia, en
1521, difícilmente ya habría oído hablar de los reformistas protestantes de
Europa septentrional (New Advent Catholic Encyclopædia).
3 New Advent Catholic Encyclopædia.
4 El único edificio concluido en la época de la
expulsión era el de la iglesia.
5 Término de origen tupí: "agua blanca".
6 Misa celebrada por abades; en este caso, los
benedictinos.
7 Iglesia de San Francisco/ Convento de San Antonio
e Iglesia y Hospicio de Nuestra Señora de Guia.
8 New Advent Catholic Encyclopædia.
9 El reverso de la foto de Rodriguez posee el
siguiente texto: "Ruinas de la Iglesia de Nuestra Señora de Nazareth. foto
realizada de la nave de la iglesia para la capilla mayor, mostrando la otra
fase del arco. No existiendo más el trono, la foto focalizó la fuente o lavatorio
de la sacristía que se encuentra ubicada al fondo de la iglesia. Se ve [sic]
las dos puertas laterales, entradas para la nave; las dos tribunas por encima
de las puertas, los dos altares laterales en uno de los lados la base del
púlpito. Foto Walfredo Rodriguez. texto J.D. Santos" (Mello Neto &
Mello, 2000).
10 Nuestra Señora de Nazareth de Almagre, San
Benito y San Antonio/ San Francisco.
11 Nuestra Señora da Guia.
12 Aclaro más específicamente esta hipótesis en
el tercer capítulo de mi Disertación de Maestría, intitulada Arte, religión
y conquista: los sistemas simbólicos del poder y el Barroco en Paraíba,
defendida por el Programa de Post-Graduación en Sociología de la Universidad
Federal de Paraíba (Campus I - João Pessoa) el 06 de agosto de 1999, sobre
orientación del Prof. Dr. Ariosvaldo da Silva Diniz.
13 A ese respecto, vea Beni (1998: 87), Simão
(2001: 68), Barretto (2000: 76), y Rodrigues (2001: 15-24).
14 Ver Swarbrooke (2000).