La Problemàtica de la educaciòn rural en la provincia del Chubut – Patagonia
Argentina
La problemática de la diversidad ha cobrado importancia
en el ámbito del discurso educativo en estos últimos años. La necesidad de darle
respuestas pedagógicas se manifiesta cada vez con más ahínco: ya sea como reclamo,
a veces del todo no explícito; o como protesta de las minorías en desventaja
o aún en las declaraciones y declamaciones de aquellos otros con sensibilidad
frente a las injusticias y las desigualdades sociales.
Lo cierto es que el crecimiento de las poblaciones
con características diversas y problemáticas variadas formulan un reto impostergable;
y no precisamente en los términos de “un tema más” o de “otro contenido” para
agregar en el programa.
"No se trata ya (...) de una materia más al currículum
escolar, constantemente presionado y ampliado con nuevos conocimientos. Se trata
de dar respuesta desde la escuela a lo que se propone como sociedad abierta
y democrática; esto es aquella sociedad dónde la diversidad no es un delito
sino una riqueza. Porque hay que ser rotundo en este tema: la educación intercultural
es la resultante lógica de una sociedad pluralista, y el pluralismo es nota
característica de la democracia. Evidentemente, no estamos ante una cuestión
simple ni fácil.
Muchas son las perspectivas a considerar; como diversas
las soluciones dadas por organismos y comunidades. No es cuestión fácil porque
incide frontalmente sobre lo que tradicionalmente ha sido la función básica
de la escuela: la inserción del conjunto de las jóvenes generaciones en la cultura
dominante, con independencia de cuál fuera su cultura de origen. La escuela
ha sido la institución inculcadora por excelencia, vinculada siempre a la cultura
que se debía mantener e imponer oficialmente, y así sigue siendo en gran medida”
Jordán, A.: 1997
"En verdad podría decirse que el tema de la diversidad
puesto en escena de manera explícita no es otra cosa que un modo distinto de
plantear el problema de la necesidad de una educación de igual calidad para
todos. El derecho social y legal a la diferencia es intrínseco a la concepción
de la democracia, y por ende al pluralismo, como así también la noción de igualdad
de oportunidades."
"... ¿Quién nos enseñará la infinita diversidad
de los seres en la evidente unidad de la especie? ¿Quién nos enseñará que la
diversidad y la unidad se complementan mutuamente como el orden y el desorden?"
Pisanú,
Edgard: 1992
Pero en el terreno de las prácticas nunca se ha
avanzado tanto como en el de las ideas, tal vez porque el terreno de las ideas
nunca tiene tantos obstáculos como el de las actuaciones concretas. Pero también
es cierto que en la medida en que se siembran las ideas se empieza a generar
discurso, se va trazando una orientación que puede servir de guía para las prácticas
individuales y sociales.
El desafío que se plantea a la Formación Docente
es como lograr la integración sociocultural - que es el fin último de la escuela
en relación con todos sus alumnos- con la preservación y desarrollo de la propia
identidad cultural ¿No son acaso ideas antagónicas? ¿Es suficiente sólo una
actitud de respeto y sensibilización hacia la diversidad?
Si el problema se redujera sólo al respeto, no
haría falta una formación docente específica. Es evidente que si bien la formación
docente debe contemplar el respeto por la diversidad como requisito previo;
con esto sólo no es suficiente. La Formación Docente debe, por un lado, brindar
información sobre el alcance de lo cultural y las distintas significaciones
de las culturas con las que actuarán los futuros docentes, tratando de neutralizar
al máximo su etnocentrismo. Pero, por otro lado, es necesario formarlos en lo
técnico - pedagógico propiamente dicho.
Este aspecto no sólo comprende lo referente a la
planificación disciplinar curricular, sino también lo relativo a la selección
y confección de materiales específicos, la coordinación de las actividades del
grupo, las relaciones con las Instituciones representativas de las diversas
culturas, las estrategias de incorporación de las familias y la capacitación
para trabajar en grupo y participar en los Proyectos Institucionales.
En síntesis, las identidades, cualesquiera que
sean, en la medida que puedan expresarse en la escuela con libertad y sean motivo
de consideración en su contexto académico habitual, seguramente significarán
para todos situaciones de gran potencialidad formativa e informativa. No sólo
para los alumnos sino también para todos los actores de la comunidad educativa.
La temática de la diversidad nos compromete
a todos como integrantes de esta sociedad, y requiere por ello una formación
adecuada de la docencia de nuestro país que no se reduzca a los aspectos tecnocráticos.
Al pensar la escuela en y para la diversidad,
pesamos en la formación de los docentes para esa escuela. Maestros y futuros
maestros están llenos de dudas, interrogantes, incertidumbres en una escuela
que se presenta cada vez con mayor complejidad. Vivimos una crisis de formato
institucional, de sentido, en relación con el sentido de la escuela y el sentido
de qué es ser maestro. Incluir el tratamiento de diversidad en la Formación
Permanente puede hacerse con múltiples criterios. Si pensáramos desde el criterio
prescriptivo pensaríamos en el docente que “debería ser formado”, en “cómo debería
ser formado”. Es decir, se delinearían características docentes para una educación
abierta a la diversidad o la Formación Docente o Permanente para una escuela
en y para la diversidad.
Si bien el criterio prescriptivo es válido, no
es el que se optara, en esta propuesta curricular, sino que en la misma se intentarán
promover algunas preocupaciones y ocupaciones que seguramente comparten muchos
formadores de formadores. Muchas veces, estas preocupaciones se expresan con
interrogantes tales como:
¿Qué significa formar docentes?, ¿Cuál es el significado
de formar en y para la diversidad en el contexto rural?, ¿Por qué hoy es necesario
hacer estas explicitaciones?, ¿Cómo lograr esta formación?, ¿Qué le exige a
la Formación Docente y a la Formación Continua esta formación?, ¿Qué le exige
a la Formación Docente la problemática de la diversidad en el contexto rural?,
¿Diversidad de qué, dónde?
Por todo lo expuesto consideramos fundamental realizar
ciertas aproximaciones desde el contexto actual en el que se encuentran los
docentes que ejercen su práctica en espacios rurales :
Escuelas Rurales
La pràctica docente en el àmbito rural chubutense
Para analizar la pràctica docente en el contexto rural
, debemos situarnos en los dos agentes terminales del acto educativo , alumno
– maestro. Ese es el vìnculo que nos ocupa y nos preocupa , ya que debe apropiarse
de una actitud dialèctica , permiténdose ser cada uno en su propia cultura y,
a partir de ese encuentro enriquecer su propio universo en un proceso de enseñanza
y aprendizaje permanente.
El niño que vive en el medio rural desde muy
pequeño comieza a construir su identidad y recoge en su praxis cotidiana su
propio mundo , configura su memoria històrica : desde pequeño aprende a jugar
, adquiere costumbres familiares , recibe “educaciòn “ de sus abuelos , canta
, dibuja. En sus expresiones aparecen los animales , muy marcadamente el caballo
en el que se dibuja siendo adulto , recorriendo el campo o boleando un animal
; los cerros , su casa...
...En las fiestas comunitarias participan hasta el
amanecer integrando el mundo adulto. En muchos hogares hablan la lengua materna
con sus ancianos. , se incorpora al trabajo familiar juntando leña , cuidando
hermanos menores , recorriendo el campo tras su majada…
De pronto con seis cortos años vividos pero cargados
de un inmenso universo simbòlico , se incorpora a la escuela y comienza a transitar
un mundo cargado de convenciones , vacìo de orientaciòn dialèctica. Es comùn
escuchar de niños campesinos: “…Lo que da el maestro es muy difícil, a mì no
me da la cabeza para estudiar “.
El docente generalmente proviene de àmbitos
urbanos con una “cosmovisiòn” creada por su propio universo simbòlico , sumado
a ello ; La visiòn propia de los docentes en cuanto al concepto de desarrollo
y progreso vinculado al mundo urbano , se ha convertido a lo largo de la historia
de la Educaciòn en un paradigma que se perpetùa hasta nuestros días ; es más,
quien en ésta época no alcanza a comprender que la clave de la globalización
es reconocerse en la diferencia ; corre el riesgo de correr tras el discurso
del avance y la tecnología profundizando la tendencia universalizante y homogeneizadora
de educación.
La pràctica se sustenta en còdigos y ritos que permiten
al docente reafirmar su propia identidad en lo cotidiano , tratando de preservar
su propio mundo cultural del cual se desarraigò por opciòn o por necesidad
– obligaciòn ; para insertarse en un nuevo escenario rural..
Para quien este nuevo escenario laboral no constituye
una opciòn a una filosofìa de vida diferente , con sentido ; traduce su visiòn
y su vivencia en tèrmino de carencias y limitaciones.
En ese espacio, La escuela , a la que ingresa el niño
y el docente , se produce el encuentro.
Ese espacio en el área rural , es centro de poder
innegable , constituyendo una posibilidad y un riesgo a la vez. Por un
lado facilita enormemente la autonomía , la creatividad ,el involucramiento
con la vida real del niño y su familia ,el trabajo con la comunidad , el
aula como comunidad de indagación , la conformación de una comunidad docente
que reflexiona sobre su práctica y consolida en ese espacio de trabajo y de
vida un verdadero equipo. Por otro , para quiénes se insertan en la ruralidad
desde una actitud de impotencia – omnipotencia no se cuestionan sobre sus objetivos
personales y profesionales , tienen el convencimiento de que la “ escuela debe
cambiar todo” o bien que la “escuela no puede hacer nada frente a la realidad”.
Este modelo docente ha tenido a lo largo de la historia de la educación rural
chubutense efectos negativos en comunidades que delegan toda la confianza de
la educación de sus hijos a la escuela y a los maestros ; habiendo sido considerados
objetos y no sujetos de educación. Estas actitudes además conducen a desestimar
el papel docente como actor social.
Por todo lo expuesto es que debemos ampliar la mirada puesta
hasta ahora en la diversidad de la población escolar y en la problemática de
los aprendizajes de éstos , para abarcar también la población docente , así
como se debe enseñar a aprender , también se debe aprender para enseñar. Se
deben considerar múltiples perspectivas ,nombraremos las dos fundamentales :
la complejidad y la diversidad de las poblaciones de niños, adolescentes, futuros
docentes , docentes , formadores y capacitadores ; la diversidad de bagajes
culturales,lingüísticos ,condiciones socio-económicas y experiencias de vida
personal y profesional de las que cada uno es portador.
Negar las múltiples perspectivas o realidades de la diversidad
en el contexto rural provincial lleva fácilmente a oscilar entre un pesimismo
paralizante y un optimismo ingenuo que conduce casi siempre al fracaso.Por ello
el deasafío debe ser no caer en generalizaciones simplificadoras y reduccionistas
de las múltiples realidades.
Retomando lo intrínseco de la escuela como institución ,
aparecen las incertidumbres y las certezas.
En cuanto a las certezas , tal vez una de las pocas que haya
en este momento sea la necesidad de capacitarnos para poder comprender , tolerar
y manejar adecuadamente la incertidumbre. .
Definiciones básicas
El Profesor Sergio Espósito, asesor técnico de este postítulo,
ha proporcionado un trabajo de su autoría, cuyo contenido resulta pertinente
y clarifica la posición de la institución en el marco del trabajo docente en
el contexto rural. Por ello hacemos nuestras sus palabras.
“Las instituciones educativas constituyen
el nivel intermedio entre el ámbito social e individual. La relación está dada
de modo que no puede existir Instituciones fuera del campo social, ni Instituciones
sin individuos que las confirmen y le den cuerpo. Así, también, tampoco pueden
existir sujetos sociales fuera de las instituciones.
Pensar en la “institución educativa escuela”,
implica un escenario con sujetos sociales de un contexto, incluido en una organización
espacial. “Organización”, que supone la presencia de una sociedad, que en su
interacción continua con el espacio, lo transforma, lo construye. El Espacio
Organizado, es el producto de acción desplazada por sujetos sociales para alcanzar
ciertos fines y objetivos.
Esa organización esta íntimamente ligada a la
expresión económica de la sociedad que habita ese espacio. El papel de la sociedad,
es clave, en tanto modifica, decide, controla el proceso de organización territorial,
actuando sobre el medio natural buscando mejorar su calidad de vida. Cada uno
aporta su trabajo y su conocimiento, y todos en forma conjunta transforman el
medio natural en un, “Espacio Humanizado”, cargado de historias, de tradiciones,
de costumbres. En la humanización de ese espacio, el grupo, se modifica a sí
mismo.
Localizada en diversos, “Espacios
humanizados específicos”, se encuentran las escuelas rurales. Cuando hace referencia
a la escuela rural, se significa su sentido desde dos representaciones, entre
otras:
a) Una escuela en un Espacio Humanizado Específico, que
adecua el Diseño Curricular en Proyectos Curriculares Institucionales, que reflejan
la forma de organizar el contenido, respondiendo a decisiones e intereses
que son coherentes con la función social, política, económica y cultural de
la escuela.
b) Una escuela, en un Espacio Humanizado Específico,
dónde la caracterización de lo rural esta determinada en función del mismo;
y la escuela es un engranaje más. A través de la misma se desarrollan “micro
- emprendimientos productivos” para favorecer al alumno su inserción a la vida
productiva de la organización espacial.
Sin dejar de reconocer que toda
escuela debe centrarse en poder favorecer competencias para el mundo del trabajo;
es importante dinamizar la función de la escuela explicitada en la primera referencia.
Por ende: La escuela situada, en una organización
espacial rural, es una institución educativa que tiene como soporte al medio
y la cultura, con una estructura organizativa heterogénea y singular (en función
de la categorización); y con una gestión multidimensional.
La heterogeneidad, se manifiesta desde lo sistémico
en la diversas organizaciones: de Personal Único, Plurigrado, Centros Rurales;
entre otras. Los hechos demuestran, que la diversidad de la situaciones rurales,
exige una gran flexibilidad en la propuestas de enseñanza, adaptándolos al medio
local, y en particular al contexto humano. Por ello, se tiende cada vez más
a una concepción, a la vez global y diversificada, a saber, la “del desarrollo
educativo rural integrado”. Esta concepción se sustenta en la posibilidad, que
las escuelas, de acuerdo a su localización y proximidad, con variables endógenas
y exógenas comunes, puedan crear propuestas que permitan el avance, en el tercer
nivel de concreción curricular, diseñando: “Proyectos Curriculares por zonas”,
acción que conlleva implícitamente toma de decisiones comunes a un conjunto
de escuelas, que a posteriori volverán a adecuar el mismo en relación a su propia
escuela.
En este sentido, el currículum es un proyecto
que tiene un andamiaje común, el Diseño Curricular, pero a la vez se viabiliza
en un proyecto que emerge del aula y del entorno cultural, teniendo como sustento
la innovación. Entre los procedimientos utilizados por los docentes para el
diseño de estas propuestas, es de carácter fundante: “el agrupamiento de los
alumnos”, “la organización de los espacios”, y “la selección y secuenciación
de contenidos”.
La selección de contenidos implica tener presente el contexto,
el grupo, con las respectivas diferencias individuales, y el Diseño Curricular,
adecuándola a estas características. La secuenciación de contenidos, es flexible,
es pertinente a la lógica disciplinar, y a características pertinentes del desarrollo
de los alumnos; pero teniendo la característica propia de flexibilidad, en el
sentido, que le permite, la secuenciación de contenidos avanzar o retroceder,
según las necesidades del grupo. Así, dentro de la secuenciación realizada,
un alumno de ciclo superior puede apropiarse de contenidos de otro ciclo.
En relación con estas características,
es posible diseñar propuestas de organización de la enseñanza, que favorezcan
“aprendizajes rurales”. Una de ellas, puede ser la “globalización”.
Globalizar es partir de un núcleo operativo de
trabajo que integra todo lo que forma parte de los conocimientos del alumno,
que, a partir de lo que conoce y sabe, es capaz de definir proyectos, acrecentar
los conocimientos, analizar los intereses y encontrar formas de aprender a aprender.
Se trata de establecer relaciones entre diferentes esquemas de acción que tienen
los alumnos, mientras que al mismo tiempo se apropien en integrar nuevos conocimientos
significativos. La propuesta globalizadora es propicia para organizar el currículum
en la escuela rural, porque permite, que diversos niveles en una misma aula
puedan trabajar el mismo contenido con una profundización y potencialidad diferente.
El enfoque globalizador, se concibe como una actitud
dentro de los procesos de enseñanza. No es una metodología concreta basada en
la sumatoria de áreas o disciplinas, sino una estrategia que facilita la organización
y articulación del contenido. El objetivo es permitir la reconstrucción global
de capacidades para comprender y aprender la información en términos de ideas,
conceptos y procedimientos, sin soslayar las actitudes.
Si bien el alumno que es integrante de la comunidad
educativa de la escuela rural tiene asumido el trabajo autónomo, y la pertenencia
a una comunidad; el método de proyectos, como propuesta de organizar la enseñanza,
es enriquecedor porque favorece la cohesión interna del grupo, en tanto en cuanto,
los objetivos a alcanzar no son comunes, y desde un mismo proyecto planteado,
los integrantes de un mismo grupo, pueden desarrollar diferentes actividades
circunscriptas a un mismo contenido. Estas actividades deben basarse en principio
tales como las interrelaciones, y la complementariedad de las ideas y acciones.
No obstante; es importante explicitar que la escuela rural,
es un “recorte de las prácticas educativas”, con una
complejidad especial de los componentes que subyacen y coexisten
en ella. Se plantearon algunas hipótesis, pero siempre sostenidas
sobre la concepción que las instituciones educativas son constructos,
es decir, como un proceso dinámico en permanente reestructuración.
En efecto, muchas veces se presenta a las instituciones
escolares como “construcciones estáticas y acabadas”, en realidad los miembros
que la conforman efectúan un trabajo cotidiano de construcción y reconstrucción.
Las prácticas educativas son extremadamente complejas, porque
en ellas se articulan demandas sociales y políticas, deseos individuales,
nociones acerca del saber, los vínculos con la Institución escolar,
las trayectorias profesionales de cada docente, las historias
individuales de los alumnos. “Lo anterior, resulta evidente
que una concepción de la calidad de educación, caracterizada
como “respuestas a demandas”, implica a la escuela
y sus actores, y en estos un lugar importante son sus representaciones,
patrones de socialización y los conocimientos que poseen acerca
del mundo, de si mismos y de sus posibles transformaciones”
(Yapur, Clotilde. “La dimensión curricular de la calidad
de educación”. Pág. 54).
En consecuencia, es importante, replantearse
la escuela rural, desde el primer sentido otorgado, desde la relación sujeto
–conocimiento, pero desde la concepción alternativa de sujeto, en tanto se trata
de interpelar a su condición socio - cultural e idea alternativa de conocimiento,
en tanto supera la visión meramente adaptativa del instrumentalismo, y la que
lo concibe como una construcción independiente de la práctica, entendida como
actividad o experiencia.
Por eso, desde las propias instituciones educativas,
entendidas como constructos, es importante propiciar el ejercicio de la ciudadanía
crítica, la refundación de proyectos culturales compartidos, donde se instalen
y dinamicen costumbres y tradiciones que perfilan una identidad, la construcción
de una vida pública democrática y la reconstrucción de una memoria colectiva.”
Interculturalidad y diversidad: una diferencia nada inocente.
Estamos inmersos en una realidad planetaria marcada por la
Globalización y el imperio del mercado ,en la que se hace necesaria la construcción
de sociedades interculturales , sustentadas en la riqueza de la diversidad y
en el respeto a la diferencia, estos deben constituir sin lugar a dudas , en
realidades como la de nuestra provincia; temas centrales de discusión actual
. La interculturalidad por tanto, se vuelve una problemática de gran importancia
no sólo académica , sino social y política , pues es una tarea que interpela
al conjunto de nuestra sociedad .
En este contexto general es necesario tener en cuenta las
características históricas y sociales previas, puesto que ellas nos brindan
un testimonio muy fuerte de una realidad multicultural (a la llegada de los
españoles existían más de 900 lenguas en América) y a pesar del etnocidio y
la asimilación forzada realizadas durante los siglos de la Colonia y de los
Estados Nacionales persisten rasgos significativos de esta multiculturalidad
excepcional.
Para el caso de la región patagónica, desde los inicios de
su poblamiento (hace aproximadamente 11.000 años) y sobre todo durante los últimos
cuatro siglos, los desplazamientos de grupos, los contactos, intercambios y
préstamos culturales configuran un panorama complejo y rico con respecto a la
diversidad étnico-cultural. Esta realidad esencial en la constitución de la
identidad social ha sido sistemáticamente desconocida en los hechos y el derecho
de los pueblos indígenas y tradicionales o mestizos en general.
Con motivo de la Reforma Constitucional de 1994 uno de los
temas más novedosos e importantes incorporados a la Constitución Nacional fue
el reconocimiento y respeto a la multiculturalidad y diversidad cultural.
Puestos a considerar quienes son los sujetos más relevantes
de esta realidad es claramente reconocible que nos estamos refiriendo a grupos
rurales campesinos con una marca identificatoria étnica y cultural significativa
aún considerando los distintos grados de pérdida y sincretismo condicionado
por la cultura oficial urbana y civilizadora, implantada sobre todo a través
de procesos de socialización y aculturación sistemáticos mediante la educación
formal.
En este punto es necesario señalar que cabe al Estado y en
particular al sistema educativo dar cuenta no solo en el reconocimiento y respeto
de la multiculturalidad y la diversidad sino sobre todo diseñar estrategias
que posibiliten acciones de capacitación y formativas que brinden un marco para
esta tarea de construcción social proyectada hacia la interculturalidad.
REGIÓN VII
Nº ESCUELAS Localidad
KM. A TRELEW
30 Gastre
441
33 Gan Gan
354
62 Yala-Laubat
400
63 Chacay Oeste
320
92
Sepaucal 274
95
Telsen 214
117
Lagunita Salada 419
128
Blancuntre 390
|
REGION IV
Nº ESCUELAS CIUDAD
KM. A TRELEW
3 Chacra 86
8
6
Los Altares 306
11
Piedra Grande 92
15
Paso de Indios 420
16
Camarones 250
31
Cerro Condor 462
55
Treorky 8
56
Dique Ameghino 107
61
Bryn Gwyn 24
64
Loma Grande 5
66 Dofra Dulog
10
77
Las Plumas 234
78
Puente Hendre 5
100
Gaiman 17
101 Dolavon
36
118
El Mirasol 304
125
Bethesda 34
130 La Angostura
27
139
28 de Julio 45
140
Eben Esser 30
|
Rol docente para desempeñarse en el àmbito rural
a) Interpretar y opinar sobre las propuestas del Sistema
Educativo Jurisdiccional y reconocer los espacios de decisión docente sobre
los que se puede operar, proponer e intervenir críticamente los contenidos
a enseñar y armar propuestas de enseñanza contextualizadas.
b) Construir un marco teórico referencial
acerca del perfil antropológico y social del alumno rural y su contexto, para
aportar elementos en la elaboración y evaluación del Proyecto Educativo Institucional.
c)
Analizar diferentes corrientes sobre el “desarrollo” con el fin de adoptar
las modalidades de intervención en la comunidad rural en que se inserta la
escuela.
d) Participar en la elaboración del Proyecto Educativo
y en acciones correspondientes a las distintas dimensiones de la gestión institucional,
contando con elementos de análisis para su contextualización en espacios sociales
rurales diversos.
e) Planificar, conducir y evaluar procesos de enseñanza
y de aprendizaje para la educación formal en la en las escuelas rurales.
f)
Atender a la diversidad socio - cultural y personal de sus alumnos, a través
de la elaboración de propuestas didácticas flexibles que promuevan la calidad
y la equidad educativa , respetando el proyecto de vida comunitario y familiar.
g) Integrar los conocimientos adquiridos en los diferentes
espacios y perspectivas, en la elaboración, fundamentación, ejecución y evaluación
de proyectos pedagógico-didácticos y en la resolución de situaciones problemáticas
de la Institución y del aula, teniendo como prioridad la atención del plurigrado.
h) Elaborar propuestas didácticas que tengan
en cuenta los aprendizajes que puedan realizar los alumnos en ámbitos extra
- escolares, promoviendo la interacción escuela - comunidad.
i) Asumir la importancia de establecer un vínculo intercultural
sustentado en la interacción dialéctica de diferentes actores sociales, desde
el reconocimiento de la diferencia y especificidad, dada tanto por el contexto
rural y por los conocimientos en particular.
Reflexiones finales
«El currículum multicultural --en palabras de
Gimeno Sacristán-- exige un marco democrático de decisiones sobre los contenidos
de la enseñanza en el que los intereses de todos queden representados.» Esto
naturalmente exige un cambio de mentalidad en todo el ámbito educativo, que
va desde los padres/madres hasta el profesorado, pasando por la definición
de una estructura curricular diferente, para conseguir que la escuela se convierta
en un espacio generador del diálogo entre grupos sociales y culturales diversos,
que favorezca una auténtica igualdad de oportunidades.
Pero es preciso hacer un recorrido sobre cuestiones
como:
Libros de texto en los que se ignora la existencia
de otras culturas que no sean la dominante, donde se realiza una lectura de
la historia de los pueblos desde perspectivas discriminatorias para grupos
como las mujeres, los indígenas , los campesinos o los trabajadores.
Lenguaje y expresiones de los profesores, actitudes
de los mismos frente al fenómeno multicultural.
Los estereotipos transmitidos a través de la práctica
escolar, como segregación sexista o por nivel de conocimientos a la hora de
estructurar el trabajo en las aulas.
El marcado proyecto educativo urbanizante impuesto
en comunidades rurales, ante la imposibilidad de generar un vínculo intercultural
entre los docentes y los grupos sociales en los que se insertan, muchas veces
producto del desconocimiento de la realidad.
Una posición a favor de la Interculturalidad
ha de tener en cuenta que los procesos educativos contienen algo más que unos
contenidos meramente cognitivos. Las personas que se educan poseen un bagaje
cultural propio del grupo humano al que pertenecen, que contiene valores,
actitudes y comportamientos adquiridos en un ambiente exterior a la escuela,
que son determinantes para su vida y que hay que tener en cuenta en la elaboración
de proyectos curriculares que se pretenden adecuados a la realidad.
Eludir un etnocentrismo cultural que engulle
y asimila toda manifestación cultural minoritaria exige una propuesta con
los siguientes objetivos para la formación docente:
T Desarrollo en
los individuos de cierta empatía para comprender el fenómeno de la diversidad.
T Conocer el origen
de los conflictos, así como el carácter positivo de los mismos en el desarrollo
de la intercomunicación entre grupos o personas diferentes.
T Compromiso con
el desarrollo de actitudes solidarias hacia el cumplimiento de los derechos
humanos.
T Valoración positiva
de los logros de esos grupos distintos.
T Interiorizar
actitudes favorables a la interculturalidad.
T Reconocimiento
de la necesidad social de la interdependencia entre distintos ambientes, economías
y culturas.
T Adquirir las
habilidades prácticas, conocimientos, destrezas y actitudes necesarias para
un adecuado desenvolvimiento en sociedades pluralistas.
Siguiendo a Gimeno Sacristán, la propuesta curricular
de carácter multicultural para una educación democrática presenta cuatro puntos
fundamentales:
1. Formación del profesorado.
2. Diseño del currículum.
3. Desarrollo de materiales
didácticos apropiados.
4. Análisis y revisión
críticas de las prácticas vigentes a partir del conocimiento de la realidad.
Sociología y educación juntas para favorecer un multiculturalismo enriquecedor.
Esto exige la determinación de un mapa cultural que nos
ofrezca un panorama descriptivo de la cultura a estudiar y sus diferencias
respecto a otras, y que contiene nueve grandes núcleos o invariantes, según
Lawton:
T Estructura social-sistema
social. Define las relaciones internas como formas de producción económica
o diversos sistemas de estratificación.
T Sistema económico
o la forma de obtener, intercambiar y distribuir recursos.
T Sistema de comunicación
a través del lenguaje y medios técnicos.
T Sistema de racionalidad
científica, religiosa, poética, etc.
T Sistema tecnológico
como forma de satisfacer necesidades diversas. De alimentación, conocimientos,
vestidos, etc.
T Sistema moral,
que comprende códigos éticos para el comportamiento.
T Sistema de creencias
sobre el mundo, el hombre, la divinidad, etc.
T Sistema estético,
o las necesidades humanas de expresión y producción de artes diversas.
T Sistema de maduración.
Todas las sociedades poseen ritos y costumbres en torno a los itinerarios
recorridos por cada grupo social en el paso de unos a otros.
Un diseño curricular
con estos fundamentos exige un cambio profundo en el sistema escolar, que
inevitablemente debe comenzar con la formación docente. Ha de ofrecer contenidos
que a los alumnos los va a poner en contacto con su propio caudal cultural,
capacitándolos desde un enfoque de educación permanente.
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