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María Fernanda Santa Cruz *
Resumen
El trabajo que se presenta a continuación es una breve síntesis
del contexto europeo previo a su llegada a América, como así
también de la región andina, centro de grandes culturas preincaicas.
Cuando los españoles llegaron al Perú se encontraron con
una civilización que había absorbido a esas culturas estableciendo
un vasto imperio, el Estado Inca, cuya organización social,
administrativa y política aún admira a arqueólogos e historiadores.
El trato prodigado a los verdaderos dueños de estas tierras,
dio origen a un gran debate entre los religiosos y filósofos
de aquel tiempo, que empujaron a la instauración de nuevas
leyes a este respecto. El choque fue cruento para ellos, ya
que, en él perdieron el eje que regía sus vidas y a veces
la vida misma.
El choque y la “absorción” de una cultura impuesta por hombres
con una fuerte mentalidad religiosa conforman una historia
de sangre y muerte. Pero a pesar de ello, sus monumentos,
su arte y magnificencia perduran, de forma tal que su impronta
aún permanece y nos subyuga.
Abstract
This report presents a brief synthesis of the European context
previous to its arrival to America and also of the Andean
region, focus of great pre-Inca cultures.
When the Spaniards arrived to Peru they met a civilisation
that had absorbed those cultures settling a vast empire, the
Inca State, whose social, administrative and political organization
still admire to archaeologists and historians.
The treat given to the real owners of these lands, produced
a great debate between religious men and philosophers of those
times who propelled the instauration of new laws. The shock
was cruel for them because they lost the axis of their lives
and sometimes the life itself.
The shock and the “absorption” of a culture imposed by men
with a strong religious mentality, make a bloody and mortal
history. But, in spite of it, their monuments, art and magnificence
last, so that its trace still remains and fascinate us.
Introducción
Cabría preguntarse cómo un Imperio como el incaico fue rápidamente
subyugado por los conquistadores españoles.
Una de las razones que facilitó la tarea de los conquistadores,
fue sin duda la lucha interna que mantenían los hijos de Huayna
Capac, Huascar que reinaba en Cuzco y Atahualpa en Quito,
al momento de su llegada (1531).
Pero antes de continuar analizando el cambio de vida
que debió sufrir este pueblo a partir de la llegada de los
europeos comenzaremos por determinar cuál era la situación
del mundo en el siglo XV, en el que dos pequeños reinos, hallándose
uno de ellos inmerso desde hacia años en una guerra por reconquistar
su territorio, llegaron a tomar posesión de las tierras americanas.
En relación directa a este último punto, trataremos en este
capítulo la forma en que se legitimó dicha conquista, para
luego ver de qué forma los españoles utilizaron las formas
económicas existentes en el Imperio incaico en beneficio propio,
así como los pasos previos a la conformación del Virreinato
del Perú.
El mundo en 1492
Es interés de muchos historiadores como Pierre Chaunu, el
preguntarse porqué España y Portugal fueron los precursores
de la aventura oceánica que los condujo al Nuevo Mundo y no
las civilizaciones asiáticas.
Malinowsky determina que la civilización China, era una civilización
cerrada, una civilización de puertas hacia adentro, con un
fuerte arraigo tradicionalista, no interesada en aventuras
ultramarinas. En tanto que Japón se hallaba envuelto en guerras
civiles y la India bajo el dominio parcial de los musulmanes.
Por otro lado el Imperio Otomano se había apoderado en 1453
de Bizancio, la antigua capital del Imperio Romano de Oriente
a la que llamaron Constantinopla. Desde allí habían avanzado
ocupando los Balcanes y más tarde Grecia. Ya hacia finales
del siglo XV se habían extendido a lo largo de todo el Mediterráneo.
De esta manera los turcos eran los dueños de las rutas comerciales
que llevaban a oriente, desde donde provenían las especias,
los colorantes, las piedras preciosas, el coral y la seda.
El poder otomano resultó perjudicial en la economía de Europa.
Hacia el siglo XV Europa emergía de un siglo anterior crítico,
signado por la disminución de la población debido a la peste
negra que había asolado su territorio y a la caída del comercio
y la agricultura, que conformaban la base de su economía.
El poderío feudal dio paso a los Estados monárquicos fuertes
y centralistas, que comienzan a perfilarse en este siglo,
apoyados por el surgimiento de un nuevo estamento social,
la burguesía, dueña del comercio y la banca.
El siglo XV significaría también, un resurgir de la cultura
y las artes helénicas y latina, etapa conocida en la historia
como la era del Renacimiento y cuyo principal exponente fue
Italia.
Con el impulso renacentista llegó un renacer de las ciencias
y el anonimato tan mentado durante el medioevo, perdió terreno
frente al individualismo, indispensable para el progreso y
la técnica.
Ante la supremacía del Imperio Otomano en el Mar
Mediterráneo, el eje económico paso de éste al Atlántico.
Y con este cambio de ejes, a la hegemonía indiscutida en este
siglo de la Península Ibérica.
Las razones de este poderío son varias; una de ellas radica
en la guerra de los Cien Años, mantenida entre Francia e Inglaterra
y que si bien culmina en este siglo, deja a ambos reinos imposibilitados
de tomar la delantera en materia de expansión ultramarina.
Por otro lado, el impulso que de manos del Príncipe Enrique
(llamado el Navegante), se le dio a la navegación portuguesa,
así como la unificación del reino de España, llevada a cabo
a través del matrimonio de Isabel, heredera de Castilla y
Fernando, heredero de Aragón. Ocupado el trono, ambos pusieron
todo el empeño en reconquistar su territorio en manos de los
moros. En enero de 1492, con la toma de Granada, último bastión
musulmán, la reconquista era un hecho. Quedaba ahora la unificación
religiosa, completada con la expulsión de los judíos.
En este contexto, España inicia su aventura más allá de las
tierras hasta entonces conocidas. La finalidad de esta empresa
que era netamente comercial, se basaba en la búsqueda de otra
ruta que los llevara hacia las costas asiáticas.
En octubre de 1492, Cristóbal Colón llegaba a las costas
americanas y al comprobarse algún tiempo después que estas
eran tierras de las que no se tenía conocimiento, era de suma
importancia para los españoles la posesión de las mismas ante
la amenaza de Portugal, gobernado por Juan II.
Los Reyes Católicos se dirigieron al Papa, que según el derecho
medieval tenía el poder de otorgar tierras no poseídas por
ningún príncipe cristiano.
Los portugueses habían logrado por este medio los derechos
sobre las factorías establecidas en la costa africana.
En realidad como bien establece Richard Konetzke (Konetzke,R.1991:21)
los viajes exploratorios del siglo XIV y XV respondían a las
formas jurídicas de la época, considerándose lícito apropiarse
de territorios no cristianos, ya que no debemos olvidar que
la conciencia jurídica del hombre medieval estaba inspirada
en la religión. Como cristianos no sólo se consideraban con
derecho natural a la posesión de tierras en manos de infieles
o paganos, sino que se veían en la misión de convertir a estos
seres a la ”única y verdadera fe”.
Es por esto que rápidamente la diplomacia española logró
obtener del Papa Alejandro VI una serie de bulas. La primera
fue la Inter Caetera o Bula de Demarcación (1493) la
cual establecía claramente los dominios de ambos reinos ibéricos
por medio de una línea imaginaria que unía los dos polos y
pasaba por un punto situado a 100 leguas al oeste de las
islas Azores y de Cabo Verde. Al oeste de esta línea todas
las tierras descubiertas pertenecían a España.
Esta bula de demarcación no contentó al rey de Portugal y
los reyes Católicos se vieron obligados a firmar un nuevo
tratado en 1494, el llamado Tratado de Tordesillas. En el
mismo la línea imaginaria que unía ambos polos se desplazada
hacia el oeste 370 leguas de las islas anteriormente nombradas.
Esta nueva demarcación permitió a los portugueses el derecho
a ocupar las costas brasileñas.
La realidad de la apropiación de estas tierras vista desde
el presente, no es otra cosa que el triunfo del más fuerte
sobre el más débil, del triunfo de la avaricia y la codicia
sumada a la búsqueda incesante por destruir todo aquello que
formaba parte de la cultura de estos pueblos, una posición
eurocentrista y que se halla ligada a la dominación y explotación.
Sin embargo, hacia el siglo XVI la forma de apropiación sobre
tierras, mares y ríos de América, así como el trato dado a
los indígenas fue ampliamente criticado de la mano de un sacerdote
dominico, Juan Bartolomé de las Casas y otros.
Criticaban este sistema recurriendo, nos dice Richard Konetzke
(Konetzke,R. 1991:25) a la tesis de la escolástica medieval
y especialmente a la de Tomás de Aquino, con el fin de establecer
el comportamiento de los europeos con los hombres del Nuevo
Mundo. Según Tomás de Aquino la formación de estados surgía
de la razón natural y por ello consideraban legítimo el poder
estatal de los príncipes paganos. También el derecho de propiedad
se funda en el orden natural, por tanto no se debía desposeer
a los indígenas de su autoridad y sus posesiones. La escolástica
española tampoco consideraba válidas las bulas papales para
instaurar el dominio colonial español.
A estas posturas adhirieron los franceses, ingleses y holandeses,
no por bondad repentina sino porque no deseaban que se les
cerrase las puertas a las riquezas del Nuevo Mundo.
El mundo incaico
Nos dice el arqueólogo Henri Lehmann (Lehmann,H. 1997:96)
que a pesar de existir escasas crónicas acerca de las culturas
preincaicas, estas fueron muchas y sirvieron a los Incas de
trampolín para la construcción de su Imperio.
En el cuadro siguiente trataremos de reflejar la cronología
de las culturas preincaicas más importantes:
| ETAPA CRONOLOGICA |
PERU COSTA
NORTE |
PERU COSTA
CENTRAL |
PERU COSTA
SUR |
PERU REGIONES
ANDINAS |
| 1521 / 1532 d.C |
INCA DE LA COSTA |
INCA
CHANCAY |
INCA
ICA TARDIO |
INCA |
| 1450 d.C |
CHIMU EPIGONAL |
CHANCAY
ANCON TARDIO |
ICA MEDIO |
CAJAMARCA
EPIGONAL |
| 1200 d.C |
TIAHUANACO
DE LA COSTA |
|
PACHECO |
TIAHUANACO CLASICO |
| 1000 d.C |
MOCHICA B
MOCHICA A
GALLINAZO |
LIMA ANTIGUO |
NAZCA B
NAZCA A |
PUCARA
TIAHUANACO
ANTIGUO |
| 200 a.C |
SALINAR |
|
NECROPOLIS |
RECUAY A y B
CHIRIPA
CHANAPATA |
| 800 a.C
3000 a.C |
CUPISNIQUE
HUACA PRIETA |
BLANCO SOBRE ROJO
ANCON ANTIGUO
ASPERO
CHILCA |
CAVERNAS |
CHAVIN |
| 3000 a.C (vestigios más |
SAN PEDRO |
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| antiguos de ocupación) |
CHICAMA |
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Fuente: Lehmann Henri, 1994 Culturas Precolombinas (11/12)
La conquista de territorios por parte de los incas comenzaron
hacia 1445. En primer lugar ocuparon el Tiahuanaco y la región
del lago Titicaca, las demás conquistas son posteriores.
Su máximo apogeo se da hacia mediados del siglo XV y hasta
la llegada de los españoles.
Cabe recordar que entre los incas no existía la propiedad
privada sobre los medios de producción y en su origen la palabra
inca era sólo el título dado al soberano.
Veremos ahora como estaba conformado su sistema administrativo,
económico y social.
Administración
Sistema económico

Sociedad
Como toda sociedad que alcanza un gran desarrollo, el poder
se ve centralizado y se establecen jerarquías económicas
y sociales:
Jerarquía mayor Inca
Nobleza incaica = Orejones: cortesanos del Inca
Curacas: jefes locales con funciones políticas excentos de
todo trabajo.
Yanaconas = los yanas eran individuos que dependían directamente
del Inca.
Les estaban destinadas las funciones religiosas, civiles
y militares.
Dentro de este grupo se hallaban los denominados canaris
que conformaban la guardia personal del Inca, los aqlla,
mujeres dedicadas al culto del sol y a actividades dentro
de los talleres textiles.
Otros yanas poseían funciones administrativas o eran empleados
en las tierras dependientes del Inca o se los utlizaba comoguardias
en los almacenes, lugar donde se guardaba el excedente de
las cosechas, o bien como mensajeros, pastores o artesanos
(Bennassar Bartolomé, 1986:26).
Comunidad o Pueblo = de donde surgía el material humano que
con su trabajo mantenía verdaderamente al Estado.
La comunidad debía:
· Conformar las filas del ejército
en tiempos de guerra.
· Mita
· Fabricar paños .
· Orfebrería del oro y la plata.
· Cultivar el suelo, el cual
era dividido en 3 secciones
- 1ra. Sección El producto obtenido estaba destinado
al culto del Sol.
- 2da. Sección Destinado al Inca y su familia
- 3ra. Sección Pasaba a la comunidad
Debemos aclarar en este punto que aquellos que se dedicaban
a la orfebrería, alfarería o a la actividad textil se los
exceptuaba del ejército y del cultivo del suelo. (Lehmann
Henri, 1994: 119).
La Colonización
La forma en que los españoles conquistaron América
siguió los parámetros de la reconquista. Así como los territorios
reconquistados de manos de los moros fueron redistribuidos
por la corona, así tomaron y distribuyeron el suelo americano.
Esto dejó a los indígenas sin derecho alguno sobre los que
antes les había pertenecido.
Muchos fueron los españoles que cruzaron el océano ávidos
de tierras y riqueza, para lo cual era necesario lograr
el completo dominio del indígena.
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Firma de Pizarro en un acta notarial conservada en
Lima
(Archivo del Estado)
Fuente: La América Precolombina,
Tomo XII en los grandes imperios y civilizaciones
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Ajusticiamiento de Atahualpa.
Grabado de 1617. Biblioteca Nacional de Lima
Fuente: La América Precolombina,
Tomo XII en los grandes imperios y civilizaciones |
Movidos por la sed de oro, plata y suelo, el avance fue
implacable. Además de la expropiación de territorios, los
indígenas fueron despojados de su religión, que conformaba
el centro de sus vidas, el porqué y el para qué de su existencia.
Los españoles fundaban ciudades a su paso y rápidamente
se establecían en ellas órdenes religiosas que tenían a
su cargo introducir a los nativos a la nueva fe.
La pérdida de la identidad los debilitó y la colonización
se llevó a cabo desde una visión eurocentrista con el mismo
éxito que tiempo atrás había tenido la conquista de México.
Pizarro llegó a Cajamarca en noviembre de 1532 y Atahualpa
salió a su encuentro. Sin embargo, le habían tendido una
trampa y Atahualpa fue tomado prisionero. Pero fue este
un encarcelamiento con ciertas libertades, ya que el Inca
mantenía contacto con su pueblo e incluso dio orden de matar
a su hermano Huascar con el cual mantenía una dura lucha
por el poder. La orden impartida por Atahualpa fue aprovechada
por los conquistadores españoles, que lo procesaron y ejecutaron.
Corría el año 1533 y el Imperio ya no poseía soberano, pero
los curacas levantaron sus armas contra los europeos. Entre
estos existían problemas de orden interno, originados en
la rivalidad entre Pizarro y Diego de Almagro.
Pizarro ante la situación que se le presentaba decidió
reinstituir en el trono a un soberano Inca. El elegido
fue otro de los hijos de Huayna Capac que tomó el nombre
de Manco Capac II. Pero el nuevo Inca no fue de gran ayuda
para los españoles, que pronto vieron disiparse sus ilusiones
de que el nuevo soberano mantuviera a los indígenas bajo
el poder español.
Por el contrario hacia 1535, el mismo Inca se puso al frente
de una insurrección que amenazó con la expulsión de los
españoles de esta región de Sudamérica. Pero pese a su
conocimiento del territorio y su superioridad numérica,
los incas no pudieron obtener la victoria frente a las armas
de fuego de los europeos. Aunque esto de ningún modo terminó
con sus ansias de libertad y las rebeliones continuaron
aún después de la muerte de Manco Capac II. Después llegarían
las luchas entre los diferentes países de Europa por posesionarse
de las ricas tierras americanas y los indígenas terminarían
siendo simples campesinos explotados.
La administración
La Corona española debía organizar administrativamente
las "Indias Occidentales" y rápidamente creó los
virreinatos de Nueva España (1527) y el del Perú (1543).
El Virreinato de Nueva España abarcaba México, América
Central y las islas caribeñas. El Virreinato del Perú abarcaba
el actual territorio sudamericano. El límite entre ambos
era Panamá.
Los virreinatos estaban divididos en Audiencias que conformaban
los órganos judiciales y administrativos en las colonias
españolas en América. Mediante ellas los reyes españoles
ejercían la gobernación de estos territorios.
Su función consistía en asesorar al virrey, intervenir
en su gestión e incluso destituirlos, además de resolver
en cuestiones civiles y criminales.
Se verá aquí sólo lo relativo al Virreinato del Perú. Este
estaba dividido en 4 audiencias y una gobernación. Las de
Nueva Granada (1549), la de Quito (1563), la de Lima (1543),
la de Charcas (1559) y la Gobernación de Chile (1563).
Las Audiencias representaban el poder de la Corona, como
ya se dijo, en tanto que los Arzobispados y los Obispados
representaban al poder eclesiástico.
Dentro del Virreinato del Perú eran arzobispados los de
Santa Fe de Bogotá, Lima y La Plata, en tanto que eran obispados
los de Santa Marta, Cartagena, Popayán, Panamá, Quito, Trujillo,
Cuzco, Huamanga, Arequipa, La Paz, Santa Cruz, Asunción,
Tucumán, Santiago de Chile, Concepción y Buenos Aires.
Las Audiencias a su vez estaban divididas en provincias
y al frente de cada una de ellas había un gobernador.
Audiencia de Nueva Granada (1538)
Dividida en las provincias de Santa Marta, Cartagena y
la provincia del mismo nombre.
Las ciudades más destacadas dentro de la administración
de su territorio fueron Santa Fe de Bogotá (sede de la Audiencia
y el arzobispo), San Miguel, Tocayma, Las Palmas, Mérida,
Ciudad de los Reyes, Tamalameque, Cartagena, Santa Cruz
de Mopox.
Audiencia de Quito (1563)
Dividida en las provincias de Popayán, San Sebastián de
La Plata, importante por su riqueza minera, la provincia
de Quito y las de Igualsongo y Pacamoros.
Las ciudades más destacadas dentro de la administración
de su territorio fueron Popayán, Timaná, Málaga, Santa Fe
de Antioquía (rica en oro), San Francisco de Quito, Zamora,
La Zarza, San Miguel de Piura, Santiago de Guayaquil y Valladolid.
Audiencia de Lima (1542)
La ciudad de Lima era residencia de la Audiencia
y era sede del virrey. El Callao era su puerto y uno de
los principales del Perú
Las ciudades más destacadas dentro de la administración
de su territorio fueron: Trujillo, Miraflores, San Juan
de la Frontera, Santiago de los Valles, el Cuzco, asiento
otrora Imperio de los Incas y Arequipa.
Audiencia de Charcas (1563)
Administraba un territorio que abarcaba desde el sur de
Cuzco hasta Chile y el Río de la Plata.
Estaba dividida en las provincias de Charcas y Tucumán
y las ciudades más destacadas dentro de la administración
de su territorio fueron: La Paz, Oropesa, Potosí (rica por
sus minas de plata), Santa Cruz de la Sierra, Santiago del
Estero y San Miguel de Tucumán.
La Gobernación de Chile (1563)
Conformada por las provincias de Santiago, Cuyo y La Imperial,
dentro del territorio de estas provincias se hallaban las
ciudades de Santiago, Mendoza, San Juan de la Frontera,
Villanueva de los Infantes, La Imperial, Villa Rica, Valdivia
y Osorno.
Respecto a las Provincias del Río de la Plata, al ser una
región apartada y al hallarse tan cerca de las posesiones
de la Corona Portuguesa fueron centro de varias controversias
entre ambas Coronas.
Al principio las tierras del Plata no presentaron interés
alguno para la Corona española ya que no poseían riquezas
en oro y plata, facilitando el desarrollo del contrabando.
Recién cuando los lusitanos comenzaron a avanzar sobre la
Banda Oriental los españoles tomaron conciencia de la posibilidad
de perder estas tierras, a lo que se sumó el problema económico
que el contrabando acarreaba a la corona, por lo cual España
se vio obligada a crear el Virreinato del Río de la Plata
en 1776. Esto trajo como consecuencia una pérdida en la
importancia que antes poseía la región del Potosí y del
Tucumán.
Cabe aclarar que en cada una de las ciudades nombradas
había una minoría de españoles que ocupaban los cargos políticos
(funcionaros de la Corona), eran encomenderos y desempeñaban
el comercio y una mayoría de indios tributarios de la corona.
La Encomienda y la Mita
Con la llegada de los españoles, los indígenas debieron
tributar a la Corona Española, a través de la encomienda
o de la mita. En el primer caso debían cultivar la tierra
y en el segundo eran explotados en la minas de oro y plata.
A veces se ha creado una falsa idea de que los indios no
ofrecieron resistencia a los conquistadores. Muchas fueron
las rebeliones que se levantaron frente al sistema colonial.
Las relaciones entre dominados y dominadores se establecieron
desde muy temprano bajo el marco de la encomienda. A través
de ésta la Corona entregaba o encomendaba un cierto número
de indios a un español, que se convertía así en encomendero,
y que debía hacerse cargo de su instrucción religiosa y
su protección. Pero en realidad, los indios encomendados
tenían poco contacto con el hombre blanco, en este sistema
eran los jefes indios los intermediarios entre el encomendero
y los encomendados.
Luego apareció el tributo en metálico que dio origen a
la aparición de los corregidores de indios, que ejercían
poder sobre los jefes indios, para lo cual gobernaban una
comarca rural, administraban justicia y recibían el tributo
y se procuraban la mano de obra esclava para las minas,
las ciudades y la estancias coloniales.
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La encomienda
Fuente: Konetzke, R. 1991.
América Latina (II. La época colonial).
Siglo XXI. México.
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Diego de Almagro y Francisco Pizarro
Fuente: Konetzke, R. 1991.
América Latina (II. La época colonial).
Siglo XXI. México.
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La nueva situación se había vuelto caótica para los indios,
que buscaban denodadamente escapar del tributo y del trabajo
forzado en las minas.
Lo que vivían y presenciaban les era desconocido y provocó
en ellos el deseo de huir de cualquier forma, por eso muchos
de los que quedaron atrapados en este sistema inhumano se
suicidaron, en tanto que otros encontraron la muerte sin
buscarla en las enfermedades traídas por los conquistadores
para las cuales no tenían defensas.
Aparecieron así las reducciones de indios, fundadas por
distintas ordenes religiosas. Los primeros en establecerse
fueron los dominicos, quienes iniciaron una campaña contra
el sistema de encomienda. El debate se trasladó a la Corte
de Castilla, que finalmente promulgó las Leyes de Burgos
(1512).
En el Archivo de Indias existe gran cantidad de correspondencia
a propósito de la aplicación o no de estas leyes (Bennassar
Bartolomé, 1986: 70).
Estas primeras leyes dieron paso a otras que finalmente
prohibirían la encomienda y otros sistemas de explotación,
fueron estas las “Leyes Nuevas”.
Las “Leyes Nuevas” tendían a hacer de los indios directos
vasallos de la Corona.
El resultado fue la sublevación de los colonos del Perú,
el asesinato del virrey Nuñez de Vela y el intento de Gonzalo
Pizarro de crear un reino independiente. En 1545, Carlos
V decidió revocar la ley 35. La encomienda persistía (Bennassar
Bartolomé, 1986:70).
Dentro de la existencia de las misiones, la de mayor trascendencia
por su organización, fueron las reducciones jesuitas, donde
los indios cultivaban para su subsistencia y el tributo
era menor.
A medida que los jesuitas iban adquiriendo poder se volvían
políticamente más peligrosos para la Corona, eso llevó a
su expulsión definitiva en 1767.
La otra forma de trabajo a la que se vio sometido el indígena,
menos nocivo que la encomienda si se tiene en cuenta que
estaba en manos de los corregidores (agentes del rey), sometido
a un mayor control y acompañado por un magro salario, fue
el repartimiento. No por ello menos cruel y origen también
de miles de abusos.
El repartimiento era utilizado en las minas, además de
servirse de una institución incaica, la mita.
Por aquel entonces, los propietarios de minas en Potosí,
estimaban necesitar 4.500 trabajadores obligatorios para
extraer la plata de la célebre montaña. Dada la dureza de
este trabajo, el virrey consideró que cada semana de trabajo
debía ir seguida de dos semanas de descanso. Había pues
que disponer de 13.500 indios para poder organizar la rotación
con tres equipos (Bennassar Bartolomé, 1986: 103).
Los indios que eran elegidos contaban entre 18 a 50 años
y su servicio en las minas debía durar un año. Pero debido
a la dureza del trabajo y la crueldad con que eran tratados,
la muerte era moneda corriente en las minas del Perú.
Estas formas de explotación provocó la disminución de la
población indígena e hizo necesario la incorporación de
otro grupo étnico, los negros provenientes de África cuyo
traslado significó el inicio de otro intercambio económico,
el comercio de esclavos.
Recordemos que los españoles no poseían factorías en la
costa africana para aprovisionarse de esclavos, lo que los
obligó a comerciar la trata con Portugal.
Los negros que llegaron al Nuevo Mundo eran trasladados
a lo largo de 6 u 8 semanas a través del océano y a pesar
de tener carácter de mercancía, muchos de ellos morían en
la travesía.
Como se sabe existían accesos legales para la entrada de
esclavos, pero al igual que lo sucedido con los metales
preciosos, rápidamente apareció el contrabando de esclavos.
La mayor cantidad de este nuevo grupo étnico que se incorpora
será destinado a la zona del Caribe, donde la disminución
de la población indígena había alcanzado niveles altísimos.
De alguna manera hemos presentado aquí a los grupos étnicos
principales del escenario colonial. Los blancos, los indios
y los negros. Pero a partir de la fusión de estos tres
aparecerán nuevos grupos étnicos (mestizos, mulatos, zambos)
que conformarán la América colonial y dejarán su huella
a lo largo de toda la América hispana.
Hoy quinientos siglos después vemos en la conformación
de nuestras sociedades los componentes políticos, económicos
y sociales que comenzaron a conformarse por allá, en tiempos
de la colonia.
El Arte
Para terminar realizaré una pequeña reseña sobre las características
más sobresalientes del arte, tanto en el arte prehispánico
como en el que se desarrolló bajo el dominio de la Corona.
Las culturas preincaicas y la incaica misma nos legaron
importantes estructuras arquitectónicas y restos cerámicos.
En la zona de la costa, debemos diferenciar el arte
de la costa norte conocido genéricamente como Chimú, del
de la costa sur.
En realidad, al arte de la costa norte se lo conoce con
este nombre, por ser esta, la denominación de la cultura
que dominaba esta región en el momento de la expansión incaica.
Pero el análisis comparativo de los objetos y el uso del
método estratigráfico han demostrado la existencia de culturas
anteriores (Lehmann Henri, 1994: 99).
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Vaso de madera del período clásico
(Madrid, Museo Arqueológico Nacional)
Fuente: La América Precolombina,
Tomo XII en los grandes imperios y civilizaciones |
Guerrero Inca representado en un recipiente de madera
(Madrid, Museo de América)
Fuente: La América Precolombina,
Tomo XII en los grandes imperios y civilizaciones |
Los valles más importantes de la costa norte son Virú,
Moche, Chimbote y Lambayeque.
Las principales construcciones mochicas son la Huaca del
Sol y la Huaca de la Luna, en Moche, una pirámide de 23
m de altura y 103 m de base (Lehmann Henri, 1994: 100).
La alfarería en estas culturas podría haber estado a cargo
de las mujeres y conforman verdaderas obras de arte, empleando
en forma simultánea la pintura y el relieve.
En sus vasijas, cuya mayoría presenta el asa en forma de
estribo, se representan guerreros, prisioneros, músicos,
animales etc. (Lehmann Henri, 1994:101)
A los mochicas le siguieron los chimúes, cuyos edificios
eran construidos en adobe y las lluvias aunque escasas,
los han destruido en gran parte.
Trabajaban el oro, la plata, el bronce y el cobre, con
la técnica del repujado y en la cerámica se respetan los
lineamientos mochicas.
Los valles de Pisco y Nazca corresponden a la costa sur.
La alfarería y los tejidos de Nazca poseen una calidad extrema.
En la alfarería los colores empleados son el rojo, el amarillo,
el negro, el blanco, el marrón y el violeta y en ellos las
representaciones son muy variadas (Lehmann Henri, 1994:108).
El oro era el único metal que se trabajaba en Nazca con
la técnica del martilleo.
De los sitios arqueológicos del altiplano, debemos destacar
el centro ceremonial de Tiahuanaco, próximo al lago Titicaca.
Los monumentos de Tiahuanaco son más antiguos que los de
los incas.
Sus ruinas, que se ubican a unos 24 km al sur del lago
Titicaca, constan de cuatro grupos de edificios. Se destacan
la pirámide escalonada, el palacio, una construcción semisubterránea
y el Kalasasaya, del que forma parte la Puerta del Sol.
Cuando los incas se establecieron, las demás culturas existentes
a lo largo del territorio andino habían alcanzado su máximo
apogeo y fueron subyugados y luego incorporados al Estado
Inca.
Durante el período del Imperio los incas no se destacaron
por las esculturas en piedra, tan distribuidas dentro de
las culturas andinas, ni en la cerámica, donde las ánforas
de base cónica y asas laterales (aríbalo incaico) son las
más difundidas. Su superioridad se da en la arquitectura.
Machu Pichu, en el valle de Urubamba, es un exponente de
ello (Lehmann Henri, 1994:111/112)
Durante el período hispánico, de igual manera que la corona
fue moldeando la economía, la administración y hasta las
tradiciones de acuerdo con su propia idiosincrasia, así
también modificó su arte y su arquitectura.
Pero todo ello irá corolado de la originalidad y la cosmovisión
de los pueblos prehispánicos.
Los indígenas fueron los encargados de llevar adelante
las obras de arquitectura durante la etapa a la que estamos
haciendo referencia.
La arquitectura que sobresalió durante la colonia fue sin
duda la religiosa, así como los ornamentos de este tipo,
pues eran una forma de acercar al indígena al cristianismo.
Como dijimos la construcción estuvo a cargo de los indios,
que además debían abonar un tributo en especie que consistía
en materiales aptos para la edificación y el material más
abundante sin duda en estas tierras fue la madera.
Es por ello que la mayoría de las figuras religiosas que
datan de la época colonial están realizadas en este material,
sobre la cuales se realizaba un delicado trabajo de tallado
(especialmente los indios de las reducciones lograron legarnos
objetos de real calidad dentro de este marco).
Tanto la arquitectura como el arte en general en esta etapa,
muestran el estilo imperante en los siglos XVII y XVIII,
el barroco. Un estilo visualmente recargado y con alto
predominio del dorado. Ejemplo de ello son las iglesias
de la ciudad de Salta (Argentina), la iglesia de Taxco (México),
la iglesia del Convento de la Enseñanza (México), la Catedral
de Lima (Perú), entre otros.
Con respecto al trazado de las ciudades este es el mismo
que imperaba en las ciudades españolas. La plaza ubicada
en el cruce de los ejes Norte - Sur y Este - Oeste, a su
alrededor se edificaban los principales edificios, el ayuntamiento,
la catedral y las casas de los vecinos más importantes.
La forma de las ciudades fundadas por españoles en el Nuevo
Mundo conforman lo que se denomina estilo o aspecto de damero.
Pero a pesar del transplante natural del español a estos
territorios, cada obra imponente o no, lleva el sello del
hombre americano, que siempre dejó en ellas impresa su huella.
Referencias bibliográficas
Assadourian C., Beato G . Chiaramonte J., 1986. Argentina:
de la Conquista a la Independencia. Hyspamerica. Buenos
Aires.
Bennassar Bartolomé, 1986. La América española y la América
portuguesa (Siglos XVI - XVIII). Sarpe. Madrid.
Chaunu Pierre, 1990. Historia de América Latina. Eudeba.
Buenos Aires.
Conlazo Daniel, 1993. América La Mal Llamada. Ayllu SRL.
Buenos Aires.
Konetzke, R. 1991. América Latina. II La época colonial.
Siglo XXI. México.
Lehmann Henri, 1994. Las Culturas Precolombinas. Eudeba.
Buenos Aires.
Luna Félix, 1995. El mundo del descubrimiento en Historia
Integral de la Argentina. Tomo 1. Ed. Planeta. Buenos Aires.
Luna Félix, 1998. La cultura en tiempos de la Colonia.
De. Planeta. Bs.As.
Notas
* Profesora de Historia. Instituto Superior del Profesorado
"Joaquin V. González" . Buenos Aires, Argentina
PAGINAS WEB RELACIONADAS
www.puc.cl/sw_educ/historia/conquista/index.html
www.allperu.com/PERU 1A3c.htm
victorian.fortunecity.com/klimt/83/arteperu/hframe3.html
Museo de La Nación
www.cosapi.com.pe/INSTITUCIONES/MUSEONAC/menu.htm
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