Parte del Equipo NAyA se encuentra trabajando sobre Turismo
Cultural, tema sobre el cual pretendemos posicionarnos con
claridad, ya que dicho proceso tiene grandes implicancias
sociopoliticas para nuestras comunidades. Lo que queremos
evitar, ante todo, es que el turismo se constituya como nueva
colonizacion donde la mercancia explotada sea la cultura,
donde se "compren" rituales, se manipule la idea de patrimonio
con criterios arbitrarios de inclusión y exclusión (dejando
aun lado los derechos de los "sujetos" a una vida digna.)
y donde "turismo cultural" sólo signifique consumo suntuario
de exotismo para ricos coleccionistas de experiencias "alternativas".
Esto implica que NO estamos de acuerdo con la creación de
un "patrimonio" para disfrute y beneficio de unas elites que
se constituyen en meros consumidores con independencia de
los valores y significados sociales que reconocemos como parte
de nuestras culturas.
Tampoco pensamos que saberes y conocimientos deban ser "cotizados"
en un mercado donde quienes los viven como parte de su experiencia
cotidiana se vean obligados por necesidad a venderlos en una
especie de extorsión que los tiene por objeto, ni que grupos
de personas enteros sean obligados a "congelarse" en sus prácticas
y actividades simplemente para satisfacer "aventureros" ociosos
en busqueda de un exotismo domesticado que puedan llevarse
como recuerdo.
Nuestro patrimonio debe ser cuidado y conocido por todos,
en tanto parte de una cultura viviente, y en cuanto tal, siempre
móvil: nadie puede ni debe tener o reclamar exclusividad o
la prerrogativa de exigir derechos únicos sobre las posibilidades
de hacer o conocer CULTURA. El "patrimonio" es una construcion
sociocultural, y en cuanto tal, politica.
Por eso no podemos dejar de preguntarnos ¿A quienes beneficia
su construcción? ¿Solo a quienes legislan sobre el? ¿Quien
debe ser responsable de su cuidado? ¿Las comunidades? ¿El
papel del Estado se limita al de contralor? ¿Que sucede con
las entidades privadas? La guerra de Irak nos ha mostrado
que las instituciones que se encargan de declarar "Patrimonios
de la Humanidad", no estuvieron presentes a la hora de los
saqueos: ¿Donde estan hoy las riquezas de esas culturas? ¿Quienes
las estan reconstruyendo?
Y esto sin mencionar que las propuestas generalizantes de
las organizaciones internacionales de turismo suelen desconocer
las situaciones singulares de las regiones concretas y las
condiciones concretas en que se encuentran las poblaciones
para desarrollar el turismo. ¿Encontramos en los proyectos
de turismo reconocimiento de la situacion socioeconomica de
las personas y comunidades? ¿Implican los proyectos un verdadero
beneficio para las comunidades receptoras? ¿Garantizan las
condiciones mínimas de resguardo de su patrimonio cultural,
medioambiental y material?.
Pretendemos que estas y otras preguntas estén presentes en
el debate. No se trata, por ejemplo, promover que se promulgue
"el locro criollo" como Patrimonio Nacional para que solo
un grupo de afortunados se pueda dar el lujo de disfrutarlo
mientras que el resto debe revolver la basura para comer...
Nuestros conocimientos deben contribuir a que los derechos
humanos tambien estén presentes en las diversas formas de
hacer cultura, en este caso en el proceso que llamamos "turismo".
Reconocemos, por tanto, que el "patrimonio cultural" es de
todos y que si pretendemos beneficiamos de el debemos retribuir
ese beneficio mediante un aporte concreto de trabajo,desde
nuestra posición específica como intelectuales universitarios.
Es por esto que pretendemos investigar las implicancias socioculturales
del turismo y que si y cuando se nos pida asesoramiento se
reconcozcan dichos aportes.
Hemos sido testigos de la elaboracion de leyes patrimoniales
que no son más que un "copy & paste" indisimulado de otras
leyes, y en los cuáles no se menciona a las comunidades, ni
la responsabilidad del Estado, ni sobre donde irán a parar
las investigaciones (¡ni hablar respecto de quienes subsidian
los proyectos!) Es por esto que se vuelve imprescindible reflexionar
en forma conjunta de modo tal de ampliar nuestras miradas
a la hora de actuar y pensar.
Como pensarnos democraticos sino se convoca a todos los
sectores involucrados en todos estos temas? a las comunidades
se les explota su medioambiente y no se garantiza sus derechos
a una vida digna... A los cientificos se les pide asesoramientos
solo para elaborar leyes que no se ejecutaran y que estaran
al servicio de unos pocos?. Puede ser que algunos piensen
diferente... nosotros pretendemos que se respete nuestra postura.
Claudia María Cóceres
Directora NAyA |